Soy el amo de mi destino, soy el capitán de mi alma.
Los siguientes versos de William Ernest Henley, del poema "Invictus", que fueron los versos de cabecera de Nelson Mandela, sobretodo durante los cuarenta años que estuvo encarcelado, han tomado estos días, que estrenan la película del mismo nombre, más vigor que nunca y, en ella, el exmandatario surafricano brilla como ejemplo de una voluntad realmente excepcional, de una dignidad heróica, de una fuerza interior capaz de soportar todas las pruebas a las que le sometieron en la cárcel y que el autor, cuando escribió el poema en 1.875, parecía que estuviera pensando en él, aunque aún no había nacido.

Tengo que ir a ver la película, dirigida por un magnífico Clint Eastwood y que, con el poema de fondo, con esa fuerza de Nelson Mandela como bandera, inspirada en la historia de éste y de Francois Pienaar, capitán del equipo sudafricano de rugby, interpretadas por el monstruo Morgan Freeman y el mosntruito Mat Damon, nos cuenta como ambos se juramentaron para, con ocasión del Campeonato del Mundo de rugby, unir a una nación que se desangraba en terribles luchas raciales e intentinas.
Este es el poema y la traducción:
Out of the night that covers me,
Black as the pit from pole to pole,
I thank whatever gods may be,
For my unconquerable soul.
In the fell clutch of circumstance,
I have winced but not cried aloud.
Under the bludgeonings of chance,
My head is bloodied but unbowed.
Beyond this place of wrath and tears,
Looms but the horror of the shade.
And yet the menace of the years,
Finds, and shall find me, unafraid
It matters not how strait the gate,
How charged with punishments the scroll,
I am the master of my fate,
I am the captain of my soul.
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Desde la noche que sobre mí se cierne,
negra como su insondable abismo,
agradezco a los dioses, si existen,
por mi alma invicta.
Caído en las garras de la circunstancia,
nadie me vio llorar ni pestañear.
Bajo los golpes del destino,
mi cabeza ensangrentada sigue erguida.
Más allá de este lugar de lágrimas e ira
yacen los horrores de la sombra,
pero la amenaza de los años,
me encuentra, y me encontrará, sin miedo.
No importa cuán estrecho sea el camino,
cuán cargada de castigo la sentencia.
Soy el amo de mi destino;
soy el capitán de mi alma.
No todo el mundo puede decir eso cuando haga balance de su vida, que ha mantenido siempre la dignidad y que al menos ha tratado de dominar los miedos, que es el dueño de su destino, sea el que sea, y el capitán de su alma, sin recurrir a inexistentes, u ocultos, diositos animadores y salvadores.

Bienvenido a mi blog, a mi casa, que es la tuya. Aquí iré poniendo cosas que me gusten de las que vea por ahí, o "vomitando" lo que a mí me salga de las tripas, o de las meninges, como le sale a esa simpática calabaza, y que no tiene que ser necesariamente ofensivo....
6 comentarios
Que maravilloso poema. Es un canto a no dejarse atropellar mentalmente por nada ni por nadie. Aunque te rompan el cuerpo, tu mente debe ser más fuerte y sobrevivir. Es horrible y muy difícil, pero al menos Mandela parece que lo consiguió.
Muchísimas gracias.
2 feb 2010 | 09:18 PM
Si te ha gustado, cari, ya ha merecido la pena...A mí también. y mucho...
Pero tenemos que ir a ver la peli...¿Me lo prometes?...
3 feb 2010 | 12:34 AM
Hoy mis niños y niñas me han regalado ¡¡¡¡¡el libro!!!!. Además de otro montón de cosas. Aprovecho para agradecerselo muy mucho.
6 feb 2010 | 10:49 PM
que tal creo que estaa un poco mal la traduccion pero indudablemente ... un alma de guerrero es loque de necesitamos.... gracias ... inspiracion es la clave nos lo dice en la pelicula bye
8 feb 2010 | 05:16 AM
A mi, como casi todas las pelis de Clint, meha gustado bastante y a marta a pesar de la carga deportiva de la peli tambien. La verdad es que Morgan freeman es Mandela. El poema es una pasada, la verdad
13 feb 2010 | 05:51 PM
Yo vi la pelicula, es hermosa. El momento mas fuerte para mi fue cuando escuche esas palabras: Soy el amo de mi destino, soy el capitan de mi alma.
Es un antes y un despues.
1 mar 2010 | 06:07 AM
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