La Coctelera

Mamporrero

La única verdad irrefutable es que no hay verdades irrefutables.

Carpetovetónicos de aquí y de allá.

Este bonito palabro, me encanta el término carpetovetónico,  tiene dos acepciones: 
Una habla de los habitantes de una región de España, gentes que antaño se llamaron carpetanos y vetones por el nombre de los montes de alrededor, y otra, ya figurada y coloquialmente, seguramente por lo contumaces y cerrados que fueron, a lo largo de la historia, algunas de las buenas gentes  de esa región, defendiendo a ultranza lo suyo y rechazando todo lo que venía de fuera, y por extensión,  de los intransigentes lugareños de cualquier lugar del mundo, no solamente de España y de ese lugar concreto, que se cierran al forastero, al mundo, a otras culturas o ideas distintas de las suyas, sólo quieren que se destaque que él, el muy paleto, llegó allí antes que la mayoría de los que ahora  viven en ese lugar, y dedican sus vidas en  resaltar ésa  ridícula circunstancia.
Los podemos ver, a los carpetovetónicos de la primera acepción, los que lo son por motivos geográficos, en Extremadura, en Madrid, en Castilla La Mancha y Castilla León, incluso en algún rincón de Portugal, zonas geográficas del Sistema Central (sierra carpetovetónica) de la península ibérica en las que, originaria  y efectívamente vivieron en su día los carpetanos y los vetones, pueblos que poblaron esas zonas desde la edad de piedra, prácticamente, hasta que llegó el imperio romano y se los merendó junto a, prácticamente, el resto de las tribus de la península ibérica.  
Parece ser que, esas gentes, muchos de esos lugareños carpetanos y vetones ( no lo digo yo, si no que la RAE ha incluido la segunda acepción del término me imagino que por sesudas y objetivas razones), han demostrado a través de la historia ser muy contumaces e intransigentes con todo lo que no fuera español de pata negra, muy cerrado a todo lo que les llegaba de fuera. Con el tiempo, como decía,  la palabra se usa para designar a todos los que en España,  o fuera de ella,  se calaron sus aldeanas boinas, más bien se las enroscaron, se negaron a reconocer más  costumbres, historias, idiomas,  culturas que las suyas y odian todo lo que  se sale de su forma, particular, corta de miras, de ver y hacer las cosas. 

Es en ésa  acepción coloquial más moderna y menos favorecedora, sobre la que quiero desarrollar mi comentario, en el bien entendido que, no vaya a herir alguna suceptibilidad con mi torpeza, creo que los carpetovetónicos de la segunda acepción, los intransigentes de la boina enroscada, los hay en el mismo porcentaje en la región de donde procede la palabra, que en cualquier otro rincón de España o del mundo:

 
Los carpetovetónicos están en todas partes, llámeseles como se les llame en cada idioma, en cada país, y son los palizas que hacen fanática bandera,  a ultranza,  de lo suyo, de lo español en este caso,  pero también, ya digo que los hay en todos sitios,  de lo.... .............- y aquí ponga cada uno el gentilicio que quiera-,  que acá, allá y acullá se miran el ombligo,  y luego, el árbol genealógico, fanática, histéricamente,  buscando purezas sanguíneas suficientes, calidad y pedigrí suficiente en el apellido,  que les permita proclamarse un "pata negra" de ÉSE lugar en el que viven, con el enfermizo fín de "distinguirse", si puede ser elitístamente, de sus conciudadanos con  menos raices en el lugar, como si eso fuera un mérito por sí mismo.
 Y rechazan sistemáticamente,  los muy carpetovetónicos, todo lo que viene de fuera, todo lo que está un poco lejos de su ombligo,  enarbolando fanáticos sus  trapos de colores, quemando otros trapos, según dicen, enemigos, proclamando  intransigencias, falta de generosidad y,  los muy paletos irredentos,  tan lejanos de los cosmopolitas ciudadanos del mundo, creen que les sobra, que no necesitan nada de lo que no es originario de ese sitio, del suyo,  de ese punto donde ellos creen que sus ancestros plantaron  su pipí antes que  los demás,  en clara comunión con los animales que, cuando han meado primero en una árbol, pretenden que los de su especie que transiten luego el lugar sepan que la que vale allí es su meada, que ése es su territorio exclusivo..  
Y para demostrarlo, ni siquiera es necesario que sus potenciales victimas, que los sufridos blancos de su intolerancia sean de otro continente, de otros países lejanos, de regiones alejadas o tengan un determinado y distinto color de piel...El auténtico carpetovetónico rechazará lo que le venga de la Comunidad de al lado,  del pueblo de al lado, del barrio de al lado, de la parte contraria de su escalera de vecinos. Vive para eso y con un entusiasmo digno de mejores causas..
Algunos les llaman, o se hacen llamar a sí mismos, por ejemplo, "hijos del pueblo" para remarcar que los otros no lo son, o patriotas, o gudaris, o  guardadores de las esencias, exigen independizarse de todo y de todos y,  en realidad, no son más que unos  carpetovetónicos de mierda,  cargados de metralla  peyorativa y despectiva, que rechazan directamente, sin molestarse en conocerlos, a la demás gente, venga de dónde vengan,  sus costumbres,, su historia,  su cultura, el idioma que hablan,  intentan que las leyes contemplen claramente que ellos, sus costumbres, su cultura quede claramente por encima de los que llegaron más tarde, que quede claro que a ellos hay que echarles de comer aparte y, haciendo estúpidamente tabla rasa, descalifican todo y a todos los que vienen de cualquier otro lugar procurando obsesivamente hacer prevalecer groseramente lo suyo sobre lo de los demás..
No somos muchos y es una tarea difícil,  pero las pocas personas humanas que nos declaramos "NO carpetovetónicos",  de ningún lado, estamos hartos y queremos acabar con la situación, ahora que el mundo se expande y se comienza a pensar globalmente. Es que me importa una mierda y entiendo que es un hecho puramente circunstancial que mi familia, por ejemplo, tenga lo que se ha dado en llamar pedigrí,  en mi caso en una zona concreta de Extremadura, aunque sería lo mismo  si fuera de Sabadell, por ejemplo,  de Senegal, o de Austria, donde son tan carpetovetónicos,  con decenas de generaciones registradas en el lugar....Y qué con eso?. Allá donde vaya y eso es lo que debería valer, serán mis acciones, mi generosidad, mi tolerancia para con todos, mi inteligencia aplicada, mi bondad, mi compasión hacia lo más débiles, mi trabajo, el pago de mis impuestos,  lo que me haga bueno y hable bien de mí, o lo contrario, no la fortuita circunstancia del lugar donde nací. Desde luego, en absoluto mi, estúpida, muchas veces fascista, imposición de las costumbres y cultura de mis abuelos sobre las de los abuelos de otras gentes.
Y son inaccesibles al desaliento: Siempre están preguntando a todo el mundo de dónde son,  y vigilando policialmente si se está "integrando" ( los mejores individuos de la especie usan mucho esa palabra), como si una cultura que,  eventualmente y por manipulación carpetovetónica domina en un lugar concreto, debiera tragarse y hacer desaparecer las culturas y costumbres, el idioma de las personas diferentes que recalen en ese lugar, o acabar con sus costumbres, y procuran agruparse en partidos en los que, antes que la ideología política per se, se remarque la "enorme" diferencia que hay entre ellos y el resto de las gentes que recalaron más tarde en esa tierras.
Y se asocian a grupos culturales exclusivos,  por carpetovetónicos, y compran los productos más acordes, entienden ellos, a la tierra de su paranoico fanatismo, y van a bares, peluquerías, panaderías, carnicerías, cualquier lugar en donde crean estar más cerca de otros guardadores de las esencias, y se alejan de los lugares donde no esté garantizado ese imprescindible aspecto exclusivista y de, entienden ellos, solera lugareña,  y no se defienda la bandera carpetovetónica, egoista, fanática, aldeana, separatista y separadora, no importa de qué haya que separarse y cuales los fundamentos que lo justifiquen, viven y respiran por la herida de viejos litigios entre su pueblo y otros pueblos y siempre se les oye, aunque sólo los veas una vez al año, hablar de lo mismo.
Fijaros bien en  quienes son y estar al loro. No busquéis enfrentamientos insalvables entre occidentales y orientales en general, entre cristianos y musulmanes en general, entre israelitas y palestinos en general, entre franceses e ingleses en general, diferencias insalvables entre castellanos y catalanes en general, entre andaluces y vascos en general, entre valencianos y catalanes, entre tirios y troyanos, entre los de Sentmenat y los de Castellar del Vallés.....Los enfrentamientos, la paliza enfrentista, las eternas e insalvables diferencias las mantienen, alimentan y riegan los putos y tontos carpetovetónicos que abundan, por desgracia, en cada rincón del planeta, en un sitio y en el otro. 
Dice un viejo axioma anarquista que "la patria es el refugio de los miserables.". Bueno, se puede maquillar un poco tal aseveración con la bonita palabra que nos ocupa,  no hay que ser tan radicales : La patria es el el refugio de los carpetovetónicos
Palizas, oye.

 

8 comentarios

  1. Ole tus güebs, Mampo.
    Me ha encantado ese palabro que desconocía (me encanta aprender palabras nuevas) y conozco a más de uno y más de dos a los que se les puede aplicar perfectamente.
    Yo, por mi parte, me declaro, desde ahora NO carpetovetónica.
    Aunque imagino que no hacía ninguna falta...

  2. Hola, Mariadelosdelirios¡¡....Vamos a hacer un partido, el NC (No Carpetovetónicos), a ver si nos convertimos en mayoría y nos organizamos para boicotear a esos palizas que, la verdad, están en todas partes, aquí y allá y se ponen muy pesaditos....
    Un beso nada carpetovetónico.

  3. Esos carpetovetonicos son los que hoy enarbolan la bandera española como si unicamente fuera suya y se manifiestan en contra de los que son como ellos, esos que no son capaces de pensar por si mismos y necesitan un lider "gallego" por mas señas que sea manipulado por el señorito de Valladolid para que les digan lo que hay que hacer o decir.

    Un besazo

  4. Y sin embargo lo que a mí me enorgullece es ser un poco de todos lados... Seguro que a tí, que eres en ese aspecto (además de tantos otros) un poco como yo, te pasa lo mismo.

    Tan arraigado tengo el ser de otros sitios que esta noche he vuelto a soñar en italiano, fíjate tú (hacía tiempo, al menos que recordase) ¿Será eso que me he "integrado"?

    Como yo digo y presumo, ciudadana del mundo ¿Puede haber algo mejor? Que tengo lo de aquí y lo de allí, y lo de más allá. Y, oye, me siento rica así...

    Besazos a montones

  5. Maite

    Te doy la enhorabuena, cariño, por este post. Has desarrollado muy bien y entendiblemente la idea del "carpetovetonismo" (hala,plabro!!). Quizás faltaría tan solo remarcar que para ser un buen carpetovetónico, hace falta un enemigo, pues solo se puede ser fanático nacionalista si lo eres en contra de alguien. Si no tienes el apoyo del enemigo, no te puedes encaramar en tu fanatismo carpetovetónico.
    Besitos.

  6. José Antonio

    Perfectamente de acuerdo, cariño. El carpetovetónico no es nadie sin un enemigo que llevarse a la boca, alguien a quien despreciar o sentirse, el victimismo, los complejos de inferioridad juegan ahí un papel esencial, despreciados por alguien....

  7. José Antonio

    Mar, nosotros somos ciudadanos del mundo..Y el que se quiera mirar su egocéntrico ombligo en el pecado lleva la penitencia...Se perderá todo lo bueno que da la mezcla de culturas, de sabores, de costumbres...
    Paletos¡¡

  8. José Antonio

    Ra, esos carpetovetónicos que defines son los auténticos, los de "Santiago y cierra España", los que no admiten que nada ni nadie tenga ideas, patrias, costumbres, idioma, banderas, distintos del suyo en lo que se ha dado en llamar España...pero los hay en cada rincón de la propia España y del mundo...No creo ni que sean mayoría, pero su presencia es asfixiante....
    Un beso

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