La Coctelera

Es imposible borrarse de la coctelera..

quiero borrarme de la coctelera

El agua siempre es la misma.

El agua siempre es la misma. Además, el ser humano es, en un gran porcentaje, agua. Por otra parte, ni el agua ni ninguna de las células de las que "llevábamos" cuando nacímos la conservamos actualmente. Es distinto, hemos regenerado, cambiado, el agua por otras aguas, el resto de la dotación de células por otras células, en su totalidad, no llevamos nada de lo que llevábamos al nacer. En base a eso y a la facilidad de extenderse de las moléculas, en este caso las moléculas del agua y atendiendo a los científicos, la probabilidad de que cada uno de nosotros tuviéramos, cuando nacimos o actualmente, siempre, alguna molécula de agua que un día perteneciera a Sócrates, a Leonardo da Vinci, quién sabe si a Jesús de Nazaret, es altísima......

Prefiero dejar ahí el pensamiento antes de que me asalte el que se desprende a continuación: que también (ya lo estoy vertiendo....es lo que tiene ser agua), podemos tener alguna molécula de agua que en su día perteneció, no sé, al estrangulador de Boston, o a Hitler, muy probablemente a Francisco Franco....

Señores científicos ¿Para cuando una máquina capaz de seleccionar las moléculas de agua que uno quiera o no quiera tener en su propio cuerpo?

Para hacernos una composición de lugar, y como cuenta Erwin Schrödingen en ¿Qué es la vida?: «Se han imaginado muchos ejemplos para familiarizar al público con esta idea, pero ninguno es más sorprendente que el empleado por el científico irlandés Lord Kelvin: supongamos que pudiéramos marcar las moléculas de un vaso de agua; vertamos entonces el contenido del vaso en el océano y agitemos de forma que las moléculas marcadas se distribuyan uniformemente por los siete mares; si después llenamos un vaso de agua en cualquier parte del océano, encontraremos en él alrededor de un centenar de moléculas marcadas."

Es acojonante, no?

6 comentarios

  1. Me parece fascinante (de fascinación, o sea, quedar fascinada o, lo que es lo mismo, ejercer una atracción irresistible) este post. Me parece de una grandísima profundidad y, al mismo tiemp, de una gran sencillez. Sencillamente genial, como casi siempre.

  2. José Antonio

    Tan fascinada estabas, cari, que has firmado el comentario con mi nombre, torponcilla mía....Pero lo entiendo: La admiración que me profesas te ha cegado.....
    Gracias, colometa....¿Qué haces esta tarde?...

  3. Maite

    ¡Ay! No me dí cuenta.

  4. Pues sólo pensar que puedo tener una molécula de agua que perteneció a Angelina Jolie o a la Pataki......uuufff.

    Interesante.

    Besos, Viejo! Ah! y cambiate el estilo del Blog, porque todo se queda como desplazado.

    Muuuuuá!

  5. Puestos a escoger, yo quisiera tener un poco del agua de Shakespeare, a ver si se me pega algo...
    Y si no, una pizca de Ganges y otro poco de Mississipi, para sentirme viajera. Aunque dicen que un río nunca es el mismo, que el agua que ves hoy no será nunca la misma que la que verás mañana, o que la que viste ayer...
    Por cierto, hola. No me he enfadado contigo, es que la coctelera llevaba bastantes días sin dejarme entrar a ver a mis amigos de espacioblog. Será una tontería, pero te echaba de menos. Voy a chismorrear un poco y a ponerme al día...

  6. Hola, María...No es ninguna tontería echar de menos a los amigos...Yo también te echo a tí...Pero al menos yo, tengo tu libro de cuentos, so cuentista...
    Yo también estoy en una especie de huelga de blog caído y apenas visito a los amigos...O, si los visito, apenas comento...Deben ser épocas....
    Moléculas de Shakespeare, eh?.....Yo de Sócrates, que sabía más, jaja¡¡
    Un beso, guapa¡¡

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