La Coctelera

Mamporrero

La única verdad irrefutable es que no hay verdades irrefutables.

La obsesión por la felicidad, ó Sísifo y su pedrusco, ó ¡¡Sé feliz con lo que tienes, desdichado!!

Está muy claro que cuando conseguimos alguna meta importante, una de esas, siempre hay una, de las que mientras no la conseguimos nos tiene obsesionados, cuando lo hacemos, cuando la alcanzamos, notamos que no nos acaba de llenar y enseguida volvemos, en el mejor de los casos, a ponernos metas nuevas, no siempre sanas, bendecidas más por las insanas Envidia, Avaricia o la Obsesión, que por la legítima y noble Legitimidad o por el sano y afanoso Afán.

Y si conseguimos la casa maravillosa que habíamos estado soñando, o el yate, o la mujer/hombre de nuestros sueños y obsesiones, ahora queremos un palacete, un transatlántico, a otras mujeres/hombres distintos. Y, luego, más. Más dinero aunque tengamos de sobras, más reconocimiento social aunque tengamos mucho, más cultura por mucha que tengamos...hasta más centímetros de polla, con perdón y valga la verbigracia, aunque tengamos más que suficiente con la que nos proporcionó la naturaleza. Siempre más, nunca suficiente. Obsesiva, infelizmente.

La mitología griega, cómo no, también tiene su metáfora en forma de personaje, para representar ésa búsqueda incesante, tortuosa, obsesiva de la felicidad, en la figura de Sísifo.

Sísifo fué un mortal importante, fundador y rey de Corinto e hijo de Eolo, dios del Viento. El chico lo tenía todo pero, para su desgracia, no aprendió a ser feliz con todo lo que le había sido concedido, la avaricia no le proporcionaba sosiego y robaba y asesinaba a los mortales y engañaba a los dioses, para conseguir más riquezas y privilegios.

Sísifo fué considerado el más astuto de los mortales. Fíjate hasta qué punto que cuando Tánatos (la Muerte) fué a buscarle, el chico se las arregló para ponerle unos grilletes y así le tuvo, inmovilizado, hasta que vino Ares a liberarlo de sus garras. Claro, durante esa temporada no se moría nadie, nadie iba en busca de los mortales que estaban a punto de diñarla, por lo que cabría pensar que quizás hubiera ido bien que Sísifo hubiese conseguido mantener a Tánatos a buen recaudo (lo que nos ahorraríamos en Tanatorios, por no hablar de la inmortalidad).

Poco antes de morir definitívamente, el muy retorcido de Sísifo, le pidió a su mujer que no le rindiera los cultos de rigor y, una vez en el infierno, convenció a sus guardianes para que le dejaran volver a decirle cuatro cosas a su infeliz esposa por no cumplir con el ritual de su muerte en la forma que debía. Luego, claro, no quería volver y tuvo que venir a llevárselo a la fuerza el mismísimo Hermes (algo así como el capitán de los GEOS del Olimpo de los dioses, para que nos entendamos).

Así que cuando lo pillaron definitívamente en el infierno, después de maratonianas reuniones dedicadas a pensar la manera de aplicarle un castigo ejemplar al listo y obsesivo Sísifo, decidieron que, ya que no quería morir, que había intentado tantas y tantas cosas para escapar de su mortal destino, no moriría, le devolverían la vida, pero, como les había dado tanta brasa y querían meterle un buen puro, estaría toda la eternidad subiendo una peazo de piedra por una ladera, tan empinada, que cuando está a punto de llegar a la cima, invariablemente, lleva así muchos siglos y muchos más que le quedan, toooooda la eternidad, la piedra se precipita al vacío..... y vuelta a empezar....(Míralo ahí, en pleno e inútil esfuerzo, al comienzo de la ladera, con su pedrusco).

No, en serio. El filósofo Albert Camus dejó escrito que Sísifo y su piedra, ladera arriba, representan el esfuerzo inútil e incesante de la búsqueda infructuosa de la felicidad, cuando no alcanzamos la sabiduría, cuando no llegamos a la sabia meta de, si no conformarnos, si saber disfrutar felizmente con lo que tenemos. En todos los sentidos.

PS.-No es más rico, ni más feliz, el que más tiene, si no el que menos necesita y aprende a vivir con eso..

7 comentarios

  1. Nacimos insatisfechos, e insatisfechos nos moriremos.
    Aunque yo extraigo otra enseñanza de la historia de Sísifo, así como de cualquier viejo cuento sobre la grecia antigua: los dioses son unos hijos de (piiiiiiip).
    Besos.

  2. Maite

    Es cierto que cuando alcanzamos la meta que soñábamos, generalmente, ya no nos parece tan importante y corremos en pos de otra nueva. Esto me recuerda la magnífica película "La guerra de los Rose", que trata este tema muy bien.
    Por otro lado y como dice mi madre: "En esta vida hay que tener una ilusión". Quizás es la única forma de poder soportarla y tirar p'alante.
    También hay que tener en cuenta que la única forma en que el ser humano adelanta en conocimientos, inventos, pensamiento, etc. es gracias a esa sed insaciable que nos hace estar permanentemente insatisfechos.
    Creo que, como siempre, el equilibrio también en esto es lo que nos puede hacer que, por un lado, nos sintamos conformes con lo que tenemos y, por otro, nos empuje a conseguir nuevas metas. Ah! Estos equilibrios! Siempre tan difíciles y complicados, pero con toda la sabiduría!!

  3. De todas maneras, cariñi, yo me planté en algúno de los aspectos que comentaba mñas arriba, cuando conocí a la maite Monclús.
    Besazo.

  4. Todos los dioses son unos hijos de "piiiiiii", María. Yo diría que, también, unos hijos de puta...
    Un beso, guapa..

  5. Quim

    Me cae bien el tal sísifo.

    Ponerle unos grilletes a la muerte es un puntazo!

    Besos viejo, me encanta aprender sobre mitología en tu blog.

  6. Si, Quimillo, molaría poderle poner unos grilletes a la muerte.....Pero al pobre Sísifo, a cualquier pobre mortal que se enfrente a los dioses, sólo le sirvió para que la condena fuera más chunga....Y es que hay que medir muy mucho hasta dónde podemos llegar tocándole los cojones al prójimo. Mucho más, si el prójimo tiene poder para joderte bien jodido...

    Pero no me hagas mucho caso....Yo tampoco estoy muy seguro de la actitud que debemos adoptar ante los dioses, ante las cosas inacanzables para nosotros los mortales. Ni siquiera sé si me gusta hacer el papel de consejero y maestro de vida, cual "psicólogo argentino, mostrándote el camino.."....
    Un beso.

  7. No sé si es bueno o malo, pero yo para estas cosas soy bastante conformista. Sí, hay lugares hacia donde dirigirse, necesitamos metas para no estancarnos, pero no me obsesionan en absoluto. Como soy más de vivir día a día, y que sea lo que tenga que ser...

    Siempre se dijo aquello que es más rico, o más feliz, no el que más tiene, sino el que menos desea, tú lo has dicho... Qué bien cierto es. Sólo nos bastaría saber disfrutar de lo que tenemos. Y a veces parece resultar tan complicado...

    Ya lo decía Ismael Serrano en una de sus últimas canciones: "El amor es la piedra que Sísifo empuja..."
    http://www.cancioneros.com/nc.php?NM=7333

    Me encanta la mitología, es un alivio encontrar estos retazos que le hacen referencia, que me entero mucho mejor y de forma más amena.

    Mil abrazos grandes, enooormes!!!

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