La Transformación de Pasquis.
La tremenda transformación de Barcelona con la excusa de los Juegos Olímpicos de 1.992, aunque era necesaria y fué impresionante y sin parangón con nada hecho hasta la fecha, los barceloneses de entonces la sufrimos en nuestras propias carnes no sin ciertos traumas: caravanas dantescas, obras asesinas, caos...Pero la sufrimos en silencio, como se sufren las hemorroides, porque lo estaba haciendo Pasquis, el entusiasta, el cabezón, el nieto del poeta, el carismático, un tipo que transmitía simpatía, eficacia, que conseguía lo que se proponía, un socialista de pro, doctor en economía y licenciado en derecho, un tío que movía voluntades, con el don de gentes que se le salía por las costuras...
Pasquis, con la excusa de las Olimpiadas o gracias a ellas, consiguió transformar Barcelona espectacularmente, la volvió de cara al mar, que estaba de espaldas, y recuperó kilómetros de costa, de playa, la ciñó con un par de Rondas, la de Dalt y la del Litoral que le que quedaron preciosas y la descongestionó, algo que le estaba haciendo muchísima falta a aquella sufrida ciudad, la transformó, la modernizó..... Felipe González le llamaba "la gota malaya", de las palizas que le daba reivindicando cosas para su Barcelona.
Luego le ganó un par de elecciones a la Generalitatal al mismísimo e invencible Jordi Pujol, aunque la política de los pactos, Pujol llegó a gobernar de la mano del PP para que no lo hiciera Maragall, le impidió acceder al cargo hasta que no se enfrentó con Artur Mas. La larga travesía del desierto, la larga época de la inamovible Convergencia había acabado. Sólo Pasquis podía hacer algo así.
Pascual, el compañero Pasquis, era un adelantado de su época, un visionario (seguramente "su" España federal se acabará aplicando cuando todos vayamos llegando a su nivel de visión de futuro)....
Pero la cagó, la acabó cagando, y mucho, en la última etapa. No tenía suficientes escaños en el Parlament de Catalunya y tuvo que darle la mano al advenedizo, al cenizo de Carod, lo que le llevó a un perpétuo enfrentamiento con sus compañeros socialistas, algunos más compañeros que otros, a los que sin duda perjudicó ante el electorado no catalán, acabó irritando a las bases del propio partido, a mí mismo, a base de pasar de ellas, de ir a su puta bola, prescindiendo, enfrentándose al partido que le puso ahí, al partido al que le debía su ser y no ser en política, al partido que le permitió pasar a la historia.....
Luego vino lo del Estatut y sus posturas suicidas enfrente de todos los suyos, de sus votantes y de sus compañeros, todavía de la mano de Carod, seguramente ya enfermo...
Esta semana ha tenido dos tristes, muy tristes, ruedas de prensa:
Una para dejar claro, ha querido hacerlo así y habrá que respetárselo aunque no se esté de acuerdo, que estaba decepcionado con Zapatero (este no le siguió, no podía seguirle, en sus veleidades federalistas, no aún, tampoco en sus pretensiones estatutarias tan ambiciosas), y siendo, siempre lo ha sido, muy elegante y deportista, caer en el poco deportivo juego de tirar piedras a su propio tejado, de proclamar que ya no es del partido, algo que ya había hecho su mujer, de hacer público que Zapatero le ganó a Bono el Congreso clave gracias a él y a Alfonso Guerra, algo que tampoco fué así, y de sacar algún trapito sucio más que, la verdad, no corresponde, ni ha correspondido nunca a la línea que siempre trazó el expresidente de la Generalitat y exalcalde de Barcelona.
En la otra rueda de prensa, al día siguiente, con la dignidad y la valentía de los elegidos, con la sangre fría de los tocados por los dioses, quizás más tranquilo por lo que había soltado el día anterior, nos dijo que tiene alhzeimer, que hace meses que se lo diagnosticaron.
Un palo. Me consta que el socialismo catalán, el de toda España, el de toda Europa, del mundo, mucha gente de todo los ámbitos, socialistas o no, ha sentido en sus carnes la noticia como se sienten las noticias malas de la vida.
Yo también lo he sentido como algo doloroso y propio. En un momento así Pascual sólo me inspira solidaridad y cariño. Su viejo carisma, su fuerza, sus maneras, su empatía nos había pegado a todos, hace más o menos tiempo, demasiado fuerte para que el impacto no haya sido brutal.
Pero los enfermos de esa cosa están de suerte. El visionario Pascual, el hombre que con su vista de lince se adelanta siempre dos décadas a sus congéneres, ha "visto", y ha dicho, que en ningún sitio está escrito que no se pueda vencer esa enfermedad, que el alhzeimer sea invencible. O más difícil de vencer que a Pujol.
Si alguien puede "transformar" esa enfermedad, si alguien la puede vencer, ése es el Pasquis.
Un abrazo a Pascual Maragall. Van quedando muy poquitos como él.


Bienvenido a mi blog, a mi casa, que es la tuya. Aquí iré poniendo cosas que me gusten de las que vea por ahí, o "vomitando" lo que a mí me salga de las tripas, o de las meninges, como le sale a esa simpática calabaza, y que no tiene que ser necesariamente ofensivo....
12 comentarios
Hola José Antonio:))
Me cae muy bien Maragall. Siempre me ha caido muy bien.
Sin fanatismos (soy madrileña: alcaldes raros a mí...). Reconociendo sus fallos, que han sido muchos. Admitiendo que como presidente de la Generalitat "como que no"...
Es "El Alcalde". Si pienso en un alcalde, como concepto de diccionario al que hay que poner una ilustración... veo a Maragall. Vestido de voluntario en los días previos a la Olimpiada.
Por edad, los "fastos" del 92' son parte inamovible de mi pasado. No pude ir a la Expo ni a Barcelona, pero da igual (en aquel momento me dió mucha rabia): las Olimpiadas de Barcelona 92 son "mis" olimpiadas. Y Maragall el visionario que las hizo posibles.
A finales del 91', la idea general es que "no les iba a dar tiempo". ¿Terminar todo lo empezado antes de mediados de julio...??? Ni pensarlo, por favor. Que estábamos en España, que somos campeones mundiales de la chapuza...
Se terminó todo a tiempo. La ceremonia de inauguración de los Juegos marcó un "antes" y un "después" en cómo se debe plantear una fiesta de esa envergadura. Desde entonces, incluida la preciosa inauguración de Atenas 04, todo ha sido dar vueltas sobre la misma idea...
Sí. Si alguien puede dar una vuelta al alhzeimer, es Maragall. Igual no puede vencerlo... pero me da la impresión de que esa enfermedad no va ser lo mismo, de cara a la opinión pública, que es ahora. Habrá un "alhzeimer antes y después de Maragall". Seguro.
Y aunque sea una enfermedad tan tremenda, que se come los recuerdos... ya estaremos ahí para recordar a Pasqual quién es. En esta ocasión, sospecho que conseguirá, como siempre, "llevarse al huerto" a todo el mundo.
La enfermedad, ésa enfermedad, es una desgracia. Pero creo que en este caso, los enfermos han tenido una suerte inesperada: el alhzeimer se ha equivocado y le ha ido a caer encima a un tipo de esos que aterrizan de pié en todas partes...
No sabe, el alhezeimer, dónde ha ido a caer...
Besos:))
23 oct 2007 | 12:03 AM
Bruxana, es una terrible enfermedad. A ver si Maragall puede hacer ,como recuerdo que hizo el tenor Carreras con la leucemia, que se den pasos de gigante para luchar contra el Alhzeimer...Parece ser que en el Hospital de Sant Pau, en Barna, no sé si en más sitios de España y del mundo, hay un equipo médico muy prestigioso que está avanzando mucho en su erradicación...
Maragall hará mucho por ello, estoy seguro..
Un beso
23 oct 2007 | 12:41 AM
La transformación de Barcelona sólo es equiparable con la de Sevilla en la expo 92. La suerte es que Barcelona supo continuar con el reto de seguir renovandose y Sevilla no. Por eso Barcelona es hoy una de las mejores ciudades de Europa. Y por eso espero también que los catalanes y barceloneses no olviden la figura de Pascual, tan significativa entonces y por lo general en la historia reciente de la ciudad, y respeten su enfermedad como se merece.
Saludos
23 oct 2007 | 02:05 PM
Veo, con alegría, Solounpoco, que a pesar de tu juventud, tienes el criterio y el juicio muy sano y maduro. Y me da gusto, joder, que hay ´por ahí mucha peña que no tiene ni puta idea y arramban con todo lo que suena a socialista, a catalán o a político. Estos días he leído verdaderas burradas en los blogs, alguien tiene que poner coto a esos desmanes, de gente alegránadose de la enfermedad de Maragall, porque no le perdonan lo del Estatut y ese tipo de cosas. Hay que estar enfermos¡¡¡Y eso es peor que el Alhzeimer....
23 oct 2007 | 04:52 PM
Una demencia es lo peor que te puede pasar. Se sufre la hostia. Y no entiendo cómo muchos personajillos han podido hablar de alegría. También lo hicieron cuando murió Polanco. Y esos son los que hablan de valores, que es lo cojonudo... :(
He podido ver de cerca cómo una enferma de Alzheimer resistió una burrada de tiempo a lo peor de la enfermedad. Era admirable, vecina del barrio. Así que a saco. Incluso sus detractores deberían estar a su lado.
23 oct 2007 | 06:29 PM
Siempre me ha gustado Pascual, aunque me dijeran auténticas burradas de él, viví muy de cerca la transformación de Barcelona para los juegos olímpicos soy de Poble Nou y trabajaba en la Barceloneta, y era de las que decía esto no se acaba ni de coña.
Volvía de París cuando leí la noticia en el Periódico, la enfermedad no respeta ni condición ni na de na, pero Pascual es mucho Pascual
petonets
23 oct 2007 | 07:15 PM
Perfectamente de acuerdo, Small: ante ese tipo de cosas no entiendo cómo se antepone el odio y los antagonismos y, además, se expresa la alegría por la desgracia.
Pero hay gente muy mala y muy perra....Ahora estoy pensando en el desgraciado ese que se lió a patadas con una niña ecuatoriana en el metro....Llevo todo el día pensando en ir a buscarlo, todo dios da su dirección por internet, para decirle las mismas cuayto cosillas que le dijo él a la pobre muchacha....Menuna alimaña¡¡
23 oct 2007 | 07:17 PM
Ay, Alicia, que no te había visto...¡¡¡
Verdad que Pascual es mucho Pascual?..Pocos políticos, mucho menos de ese calibre, se hacen tan entrañables, tan cercanos, como él....Aunque nos tuviera cuatro o cinco años de obras..En Pueblonuevo me figuro que sería peor...
Y, ahora, cuando se podía plantear el descanso, como a tantoa gente que espera a una edad para hacer las cosas que no ha podido, viene la puta enfermedad y se lo jode...
Una mierda.
Petons.
23 oct 2007 | 07:51 PM
Si e añades un 15% de labordeta, un 30% de carod rovira y la voz de felipe gonzalez, es mi profesor de preparación de materiales...
Fuerza y honor.
23 oct 2007 | 10:54 PM
José:
Yo que lo he vivido (la transformación de Barcelona) no lo hubiera sabido decir mejor, hizo otra ciudad, teníamos el mar y nadie lo miraba...
Dejando aparte errores, ahora es el momento de estar con esa persona. Me enteré ayer, con las cosas del viaje y regreso estaba out, me he quedado como todos :-( aún no me hago a la idea...esa horrible enferemdad, hace unos años la tuve cerca en alguien querido, es tremendo para los de al lado y me imagino que los que la padecen, en omentos de "lucidez" debe ser horroroso....
Un abrazo amigo.
24 oct 2007 | 01:27 AM
Sí, Marina, es una enfermedad muy perra. La memoria es lo único que, de alguna forma, nos diferencia de los demás animales. Y de los vegetales. Es terrible.. Y cada vez más común. Se debería investigar más en ese terreno porque comienza a ser una verdadera plaga. Todos conocemos a alguien que la padece o la ha padecido y es una tragedia para esa familia. En estado avanzado ni siquiera pueden cuidar a esos enfermos la familia, por mucha voluntad que pongan y han de entregarse a centros especializados a esperar tristemente, oscuramente, a la muerte....
Un abrazo y bienvenida...
24 oct 2007 | 04:32 PM
Aquí sí que tengo yo tajo... A mi siempre me ha gustado esta persona y mucho. Recuerdo cuando lo nombraron alcalde. No lo conocía en absoluto (ni yo ni nadie), pero la gente empezó a decir que si bebía, que si era un borracho, supongo que por la voz que tiene y por la forma de hablar. Y me acuerdo que pensé: "si esto es verdad a no tardar se verá". El tiempo fue pasando y, lejos de dar la razón a los calumniadores y difundidores de infamias, tuvimos la suerte de ser regidos por uno de los mejores alcaldes de la Historia, y no solo de Barcelona, sino de España.
También recuerdo que en los debates electorales no ponía nigún empeño, parecía que le daba igual todo. El entusiasmo que, evidentemente, ponía a la hora de regir la ciudad, se evaporaba a la hora de discutir y hacer su poquito inevitable de demagogia y su recuento de glorias. Y, además, creo que eso irritaba también a sus contrincantes cuando veían que se desgañitaban y no encontraban el mismo nivel de desgañitamiento enfrente.
Bueno, entre que me ha quedado algo rimbombante y que más parece un panegírico que otra cosa, voy a dejarlo correr. Solamente dos cosas: una, es que no sabe ésa enfermedad dónde ha ido a caer. Se va a enterar, la muy cabrona. Y dos, quiero resaltar que este hombre no se ha beneficiado económicamente ni tantito así de su paso por la política y por sus cargos.
26 oct 2007 | 12:14 AM
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