Si estás en la calle Melancolía, Pisa el Acelerador y lárgate de ahí. (Melancolía III)
Como quien viaja a lomos de una yegua sombría,
por la ciudad camino, no preguntéis adónde.
Busco acaso un encuentro que me ilumine el día,
y no hallo más que puertas que niegan lo que esconden.
Las chimeneas vierten su vómito de humo
a un cielo cada vez más lejano y más alto.
Por las paredes ocres se desparrama el zumo
de una fruta de sangre crecida en el asfalto.
Ya el campo estará verde, debe ser Primavera,
cruza por mi mirada un tren interminable,
el barrio donde habito no es ninguna pradera,
desolado paisaje de antenas y de cables.
Vivo en el número siete, calle Melancolía.
Quiero mudarme hace años al barrio de la alegría.
Pero siempre que lo intento ha salido ya el tranvía
y en la escalera me siento a silbar mi melodía.
Como quien viaja a bordo de un barco enloquecido,
que viene de la noche y va a ninguna parte,
así mis pies descienden la cuesta del olvido,
fatigados de tanto andar sin encontrarte.
Luego, de vuelta a casa, enciendo un cigarrillo,
ordeno mis papeles, resuelvo un crucigrama;
me enfado con las sombras que pueblan los pasillos
y me abrazo a la ausencia que dejas en mi cama.
Trepo por tu recuerdo como una enredadera
que no encuentra ventanas donde agarrarse, soy
esa absurda epidemia que sufren las aceras,
si quieres encontrarme, ya sabes dónde estoy
Dentro de algún tiempo estarás acabada
metida en tu casa haciendo la colada.
Nadie te dirá, muñeca ven conmigo,
donde irás cuando no tengas un amigo.
Tarde ya comprenderás porque te digo...
Pisa el acelerador, gasta las ruedas.
Pisa el acelerador, hasta que puedas.
Pisa el acelerador, siéntete viva.
Pisa el acelerador, no estés cautiva.
Mientras tenga gasolina tu motor, ¡pisa el acelerador!
Desconfía de quien te diga, ten cuidado,
sólo busca que no escapes de su lado.
Antes de que te aniquilen sus reproches
déjalo que duerma a la medianoche.
Sal por la ventana, pon en marcha el coche y...
Pisa el acelerador, es estupendo.
Pisa el acelerador, salir corriendo.
Pisa el acelerador, sal disparada.
Pisa el acelerador, de madrugada.
Pasa de mirar por el retrovisor y ¡pisa el acelerador!
Cuando la ceremonia de vivir, se te empiece a repetir,
si en la película de ser mujer estás harta de tu papel.
Pisa el acelerador, márchate lejos.
Pisa el acelerador, es mi consejo.
Pisa el acelerador, huye del nido.
Pisa el acelerador, que divertido.
Rompe el código de la circulación y ¡pisa el acelerador!
¡Písalo!
De donde vienes, esoque más da,
sólo importa a donde va.
Que haces ahí tirada en el arcén, ven atrévete a correr.
Pisa el acelerador, písalo nena.
Pisa el acelerador, vale la pena.
Pisa el acelerador, con desenfreno.
Pisa el acelerador, es muy ameno.
Pisa el acelerador, písalo fuerte.
Pisa el acelerador, que tengas suerte.
Pisa el acelerador, no te despidas.
Pisa el acelerador, vive tu vida.
Pisa el acelerador, con entusiasmo.
Pisa el acelerador, hasta el orgasmo.
Pisa el acelerador, no te resistas.
Pisa el acelerador, a la autopista.
Pisa el acelerador, ven que te espera.
Pisa el acelerador, la carretera.
Pisa el acelerador, ponte las pilas.
Pisa el acelerador, da la barrila.
Pisa el acelerador, con osadía.
Pisa el acelerador, hoy es tu día.
Pisa el acelerador, písalo a fondo.
Pisa el acelerador, respira hondo.

Bienvenido a mi blog, a mi casa, que es la tuya. Aquí iré poniendo cosas que me gusten de las que vea por ahí, o "vomitando" lo que a mí me salga de las tripas, o de las meninges, como le sale a esa simpática calabaza, y que no tiene que ser necesariamente ofensivo....
3 comentarios
Lo de conducir no se me da bien, falta de práctica, pero cuando me acerco a la calle Melancolía salgo pitando, por aquello de que no me atrape
petonets
28 ago 2007 | 07:23 PM
quién diría que canciones tan buenas salen de sus primeros álbums... Y es que ciertamente en el último (o dos últimos) ha muerto algo de Sabina, a mi parecer, con las neuronas que se dejó atrás en aquel yuyu... Pero Sabina es siempre Sabina... Insustituíble.
Leer su biografía me está ayudando a entender un poco más lo que todos ya sabíamos. Pero los libritos esos que se vendían junto al País, esos de la música de Serrat y Sabina, destripando las canciones, eso sí que me ha gustado. Las canciones tienen el sentido que tú le quieras dar, el que las oye hace la letra suya. Pero gusta saber también qué sentía quien las escribió, en qué pensaba...
Besos!
PD: No querías más de mí? Eah, pues ya tienes algo en mi blog. La próxima como me sigáis picando va a tener que ser un striptease... *;P Ajaja Además, va junto a versos de Sabina, no me puedes pedir más...
29 ago 2007 | 05:34 PM
Mar, a mí también me ha gustado mucho los libritos del País con las historias de las canciones y tal...Sobretodo las de los primeros discos, como las de esos vídeos que, aunque ahora se vean horteras, nos reflejaban aún al mejor Sabina...Luego, cuando ya comenzó a triunfar a lo bestia y a "viajar con Américan Expréss", cuando se aburguesó, vaya, ya fué otra cosa, pero de todosa las etapas, menos del último disco que sacó, que es horrible (también le había dado ya el yuyu) se puede degustar a un Sabinilla la mar de majo...
Alicia, hay que salir por patas..si no es conduciendo, corriendo o en el metro, pero que no te atrapen, jaja¡¡
Besazos a las dos.
29 ago 2007 | 11:07 PM
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