Utopías, monarquía, iglesia, justicia.
Utopía es un término inventado por el inglés Tomás Moro y es también el título del más significativo de sus escritos. Parece que Moro se inspiró en las maravillas que leía a Américo Vespucio sobre la recién avistada isla, en el 1511, "Fernando de Noronha", allende los mares, en el continente que poco antes había descubierto Cristóbal Colón. Moro decidió entonces escribir sobre un lugar bello, nuevo y puro donde existiría una sociedad perfecta.
Aparte del término, utopía, tan ligado a la onírica pretensión, todos tenemos o hemos tenido alguna utopía en la cabeza, de conseguir cosas imposibles, imposibles al menos en el momento que se formulan o desean, Utopía, la obra de Tomás Moro titulada así, se puede considerar el primer ejemplo escrito, antes del socialismo, antes de la Revolución Francesa, de cierta negación de la propiedad privada, de propuestas de ciudades ecológicas y limpias, un puente entre el paraiso perdido y la tierra prometida, una experiencia política donde el orden, lo bello, lo justo y lo util son la misma cosa y causa de cohesión de un pueblo que aspira a un bienestar colectivo.
Seguramente, para escribir su "Utopía", Moro también se inspiró en la antigua Grecia, cómo no, donde Platón, alumno de Sócrates y maestro de Aristóteles, ahí es ná, en su obra la "República", hablaba de Calípolis (ciudad hermosa) una ciudad donde imperaba la felicidad, la abundancia y la justicia. Algo que, aunque hubo intentos de construirla, fracasó y no dejó en ningún momento de ser, eso, una utopía, palabra y concepto que aún tardaría en acuñar unos dos mil años el pensador Tomás Moro, nuestro protagonista de hoy.
No voy a aburrir a la peña hablandoles de la obra "Utopía" de Tomás Moro, hablándoles de la ciudad de Amaurata, de su orden social basado en la justicia y en la distribución equitativa de la riqueza, de cómo se repartían las casas por un sorteo que se realizaba cada diez años, de cómo trabajaban, seis horas diarias y el resto para el dulce y organizado ocio,todos al servicio de todos, de cómo se establecía un orden jerárquico basado más en la experiencia y la sabiduría que en el poder político o material, sin dinero....etc. etc.. Internet está lleno de enlaces para quien pueda estar interesado en como un pensador del principios del siglo XVI, colaborador y miembro de las cortes de Enrique VII y de Enrique VIII, le robaba tiempo a sus actividades como mamporrero necesario de aquellos monarcas, llegó a ser Canciller con el Octavo, a pesar de ello, para soñar ciudades ideales en contraposición con el "loco" e "injusto" Londres que le tocó vivir, por otra parte y como ahora, una de las ciudades más ricas y modernas del universo mundo.
En una muestra más de oportunismo, el Vaticano sí que es una empresa bien organizada, además de una falta de rigor rayana en el cachondeo, la iglesia católica, apostólica y romana canonizó a Tomás Moro, Santo Tomás Moro, mártir, le puso en el santoral, seguramente porque vió con simpatía y quiso premiarlo, el hecho de que el hombre fué decapitado por Enrique VIII, después de haber sido amigos yconfidentes, porque el rey le pidió que firmara, como Canciller, el desgajamiento de la Iglesia de Inglaterra de la de Roma, que no le permitía divorciarse de su esposa española Catalina de Aragón.
Moro se negó movido más por su rigor político que por sus convinciones religiosas. Eso le costaría el cuello, aunque también la canonización por parte de los católicos "romanos".
Así se escribe la historia. Del mundo, de la política y de las religiones. Fijaté: Por las veleidades sexuales de un monarca corrupto y cabrón, se le corta la cabeza al mejor pensador del reino, también amigo, y, como la iglesia no me permite mi divorcio y quiero seguir casándome y casándome y que mis polvos extramatrimoniales no me cuenten como pecados, me autoproclamo ¡¡¡Jefe de la Iglesia de Inglaterra!!! y así me divorcio cada vez que me salga de mis inquietas y reales pelotas, y follo lo que me de la gana....¡¡¡queda "inventada" la Iglesia anglicana¡¡¡...
Dios, los dioses, si los hubiere, se deben estar partiendo el culo aún, no sé si de la risa o de la pena y los teólogos, tan serios ellos, en lugar de desenmascarar tanta hipocresía, deben preferir correr un tupido velo sobre estos temas, al fín y a la postre viven como dios a costa de dios...
Y en esas estamos. Aún hoy coronan a sus monarcas bajo los auspicios de esa otra iglesia a la carta que se sacara Enrique VIII de las reales pelotas y los súbditos ingleses profesan en su mayoría la citada religión. Aún hoy el rey, o la reina de Inglaterra, sigue siendo Jefe/a de Iglesia anglicana. Que tiene pelotas la cosa.
Pero yo me quedo con el Tomás Moro inventor de "Utopía", sólo por la aportación de la hermosa palabra ya merecía la pena, también por su "utópica" ciudad perfecta de su libro "Utopía", y me la trae al pairo el Santo Tomás Moro de los altares. Aunque, y ahí si estuvieron acertados en el Vaticano porque ninguno de sus santos lo mereció más, le nombraran el patrón de Gobernantes y Políticos...
Ojalá que desde los altares les transmitiera a los políticos actuales algo de su integridad y utopía, un mucho de la primera y una poquita de la segunda son necesarias siempre y, desde luego, su talla política e intelectual, que buena falta nos hace......(Acebes, cuando digo políticos e intelectuales no estoy hablando de tí, claro, pequeño embustero y mindundi mamporrero del "insufrible hombrecillo", que dice mi admirado Manolo Saco, pero toma buena nota de que Tomás Moro, siendo infinitamente más competente, noble e integro que tú, acabó como acabó.....).
Y es que no hay justicia ni nunca la ha habido. Es sólo una utopía.

Bienvenido a mi blog, a mi casa, que es la tuya. Aquí iré poniendo cosas que me gusten de las que vea por ahí, o "vomitando" lo que a mí me salga de las tripas, o de las meninges, como le sale a esa simpática calabaza, y que no tiene que ser necesariamente ofensivo....
4 comentarios
Aconsejo a todo el mundo que lea este libro. También de otros autores-pensadores de su época y los que vinieron después. Es una pena que sólo se hable de ellos en las clases de Filosofía de cualquier facultad.
Un abrazo
17 abr 2007 | 11:26 PM
:O
wow.
Fuerza y honor.
18 abr 2007 | 06:59 PM
Ainsss! Se me han escapado unos suspirillos pensando en esa ciudad utópica en la que parece que se vive tan bien... Qué lástima que el egoísmo natural del hombre y sus ansias de poder incontroladas pongan patas arriba el mundo para que una ciudad así esté sólo en nuestros sueños...
Pues sí, muy fuerte lo del Rey Quique ése... Si ya de por sí la Iglesia no me convence nada, porque va a su propio interés, la anglicana por lo visto era un "yo me lo guiso, yo me lo como"
¿Ves tú? Yo no tengo problemas de religión porque no creo más en lo que veo, en lo que siento, y en lo que me gustaría. Sí, entre ello, esa ciudad soñada a la que no llegaremos nunca pero me gusta pensar que aspiramos a ella, y que cada día podemos ser un poco mejor persona para conseguirlo. No es esa una buena religión?
Un abrazote!!
22 abr 2007 | 01:28 PM
LES FELICITO POR SU TRABAJO Y ESPERO QUE ALGUN DIA YO PUEDA HACER LO MISMO POR OTROS
24 abr 2007 | 08:53 PM
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