Las putas del Barrio Chino. 1970.

.-¿Quieres que vayamos al partido en el Campo del Barcelona, Lorenzo?
.-No me gusta el fútbol, primo. Vamos a donde haya mujeres. Vamos al Barrio Chino. ¿A que no tienes cojones?.
Hacía dos meses que José Antonio residía en Barcelona, en un pueblo de la provincia, procedente de Castilla La Nueva, que se llamaba entonces, de la Castilla-La Mancha actual, y Lorenzo, su primo, acababa de llegar de las Vascongadas, el actual País Vasco. Uno dejaba el instituto para incorporarse al trabajo, el otro llevaba trabajando desde los ocho años, primero en el campo con su padre, luego con los albañiles vascos.
Los dos tenían diecisiete años.
También se podía, las alternativas que ofrecía el mundo los fines de semana a unos adolescentes del año 1.970 en el cinturón industrial de Barcelona no eran muchas, hacer algo de deporte, José Antonio jugaba al fútbol por la mañana, ir de bar en bar bebiendo como cosacos, algo que era y es una verdadera mierda, o desplazarse en manadas a unas enormes discotecas a hacer el gilipollas con un cubata en la mano, invitando a cientos de chicas a bailar mientras la mayoría de ellas permanecían sentadas en las sillas toda la tarde diciendole "NO" a todo el que se le acercaba, y sólo se levantaban para bailar las "sueltas" entre ellas. El objetivo, enfermizo, de ellos, era pillar algo que se pareciera a un simulacro de sexo en las piezas "agarradas", sin que la mayoría lo lograse. Lorenzo y José Antonio eran de los afortunados que conseguían bailar "pegados": Lorenzo, bien plantado y echao palante, porque siempre tuvo la mano rota para cierto público femenino que al menos bailaba y se dejaba abrazar, y José Antonio porque trabajaba en una fábrica con unas trescientas chicas de los alrededores como compañeras.
Pero los dos estaban de acuerdo en que eso, bailar, no era suficiente, ya no, no proporcionaba mucho más que undolor de huevos, las chicas, la mayoría, habían asumido, mierda de educación del nacional-catolicismo franquista, que su "tesorito" debían de guardarlo para el novio formal que luego fuera el padre de sus hijos, y los muchachos comenzaban a estar hartos de volver a casa de vacío. Consideraban que ya era una urgencia comenzar a marcar alguna muesca importante en las paredes de sus habitaciones.
Entonces, el barrio del Raval barcelonés, al que no se sabe muy bien por qué se le llamaba "el barrio chino",era un inmenso "meublé" donde miles de putas de todas las edades y procedencias les alegraban los bajos a los marineros de todo el mundo que recalaban en el puerto barcelonés y a los muchos y mal follados españolitos, victimas como ellas también en el terreno sexual, de la pacata e hipócrita educación fascista-religiosa del dictador Franco.
No había ningún miedo a las enfermedades de transmisión sexual, lo peor que se podía "pillar" era alguna inocente gonorrea, una pequeña sífilis como mucho, que sólo representaban algunos picores en los bajos durante varios días y algunas chanzas de los amigos y compañeros de trabajo. Se curaba con antibióticos y nadie se moría por eso.
No estoy intentado en este relato obviar la indiscutible sordidez de aquel ambiente, lo grosero, lo repugnantemente machista, aunque entonces nos faltaban elementos para poderlo ver en toda su crudeza, de la situación y a los chicos les parecía normal, en absoluto reprobable (a Lorenzo creo que se lo debe seguir pareciendo así, jaja¡), lo grotesco de aquellas calles, de aquellos bares llenos de aquellas pobres mujeres explotadas, llenos de sus horteras potenciales clientes, tan desdichados unos como las otras, pero que, entonces, insisto, no se lo parecía así a nuestros jóvenes protagonistas que no tenían los elementos de juicio para ver la tara social que todo aquello representaba.
Aquello estaba lleno de traficantes de todas las drogas, lleno de proxenetas, con lo que su sola presencia significa para la libertad y la dignidad, no sólo de las pobres prostitutas si no de todos nosotros que lo consentíamos, también en la actualidad.
Había, así mismo,una buena presencia policial y establecimientos de "gomas y lavajes"....:El régimen del dictador consentía, casi tutelaba hipócritamente, aquel inmenso burdel en el que se había convertido un barrio entero y eso hacía que se crearan microclimas seguros con sabor a sano desmadre, casi de sana y pacífica alegría, como si la sordidez quedara ahogada por la música, por la fiesta.
En ese sentido, me gustaría resaltar lo que de gozoso, al menos intenso, mucho más que lo que sentían en los bares y discotecas, experimentaron Lorenzo y José Antonio cuando se introdujeron por primera vez, luego también en otras ocasiones, aquel día de Octubre, en el corazón de aquel barrio barcelonés, en la calle Robador.
Lo que los chicos vieron de golpe, al doblar la esquina de la Calle de San Pablo con Robador, fueron unos bares enormes atestados de mujeres de todas las edades donde no faltaban las jóvenes, ni faltaban las muy guapas, incluso las cultas, gentes con historias y motivaciones distintas, ofreciendo la mercancía, pero que muchas de ellas, oh sorpresa, eran normales, hablaban normalmente, bailaban alegremente al ritmo de la música de aquellas máquinas que por un duro, que ellas se encargaban de pedir a unos y a otros, hacían sonar tres discos de vinilo con los cantantes más horteras, naturalmente, a toda pastilla, por supuesto.
Y aquella sensación, algo que te aprieta el pecho y la garganta y que es muy parecido a la emoción, música a toda pastilla, alcohol, humo de tabaco y sexo, la experimentaron los dos, a los dos les gustó, y los dos se sintieron atrapados en aquella orgía cutre de los sentidos desde el primer momento, los dos entraron como becerros a los corrales del sexo, pagado pero sexo, no aquellos simulacros indecentemente decentes de los bailes discotequeros, dejandose llevar por sendas muchachas de, más o menos su propia edad que, de acuerdo, serían unas pobres putas, pero que entonces, y ahora en el recuerdo, les parecieron unas beldades simpáticas, alegres y deseables...¡¡¡ y unas beldades simpáticas, alegres, deseables y jóvenes... que follaban¡¡¡¡...Y lo crematístico significaba un poco más que el par de cocacolas que les costaba la invitación a las eventuales "conquistas" de la discoteca que, ingratas, se lo pagaban clavándoles los codos en el pecho mientras bailaban....
....Lástima que en las mismas escaleras del meublé, cuando ya subían bromeando con las chicas con el corazón desbocado y la emoción de los grandes acontecimientos instalada definitívamente en el pecho, después de haber sorteado a una nube de mirones huelebraguetas que se agolpaban en la puerta del meublé para ver desfilar a los actuantes, como para cerciorarse de que efectívamente aquellas chicas se lo hacían con cualquiera, pobres "voyeurs" de tercera, una bruja inoportuna, junto con un tipo con cara de malas pulgas, les pidieran el carnet de identidad y les echaran para atrás de malos modos, con el rabo entre las piernas, nunca mejor dicho, cuando comprobaron que eran menores.....
......Desde aquí un homenaje a aquellas entrañables putas barcelonesas del barrio chino en los años setenta, mil novecientos setenta, a las que les tocó, pobres, hacer un "trabajo" en absoluto reconocido, y que obviando lo indigno y lo sórdido, si es que se puede, ayudaron con un celo digno de mejores causas, a muchas de ellas aún les sobraba corazón para ponerles el hombro a mucho desgraciado llorón, a iniciar en un terreno tan delicado y sin mayores traumas a generaciones enteras de machitos ibéricos a los que unos desalmados, con el clero como cómplice, les habían robado, a base de represión religiosa, tendenciosa y pacata educación e indecente hipocresía, y entre otras muchas cosas, algo tan natural como el sexo......
...Aunque, bien pensado, actualmente, y esa es la reflexión para hoy, ahora nadie reprime nada en ese sentido y no creo que se folle mucho más que antes, en general, ni que se haya reducido la nómina de putas, macarras y otras gentes de mal vivir. Todo lo contrario.
Curioso, no?.

Bienvenido a mi blog, a mi casa, que es la tuya. Aquí iré poniendo cosas que me gusten de las que vea por ahí, o "vomitando" lo que a mí me salga de las tripas, o de las meninges, como le sale a esa simpática calabaza, y que no tiene que ser necesariamente ofensivo....
9 comentarios
Mmm... creo que efectivamente ahora no se folla más que antes. De hecho yo, criada en un hogar con libertad y sin tapujos encontré dificilísimo elegir contrario y momento para entregar mi "tesorito". Y todo pa na, que eso dolió horrores y duró un suspiro.
Manda cojones que el primer orgasmo cósmico de mi vida fuera con una melopea de esas que hacen historia. Y todo porque el alcohol desinhibe. (Esta palabra se escribe así?)
Y en cuanto a las putas a mi se me cae el alma a los pies cuando veo los clubs de carretera y las condiciones en las que se las ve en la ciudad.
Me da terror, pánico, asco, pena, dolor, impotencia, pensar siquiera en las vidas de estas personas (porque no todas son mujeres) y que no se haga nada por intentar mejorarlo. Pero es un tema difícil...
Lo peor fue lo del DNI. Vaya palo, tío!
28 feb 2007 | 06:28 PM
al menos las putas de antes, la de los setenta (por poner un ejemplo) e incluso las de ahora de origen, religion y color vario son mucho mas dignas que las "putas televisivas" con Nuria bermudez a la cabeza que se acuestan tambien con cualquiera para ser famosas....lo triste es que da igual la edad que tengas, no te piden carnet para ver la tele a las 6 de la tarde
28 feb 2007 | 09:03 PM
Cuantas historias leí sobre el inicio sexual de los españolitos de esos años y los pasados, era como algo normal
Ostras, recuerdo que por los años 80 mi tía y yo por equivocación nos metimos por el otro lado de las Ramblas , barrio Chino, tendría 14 años mas o menos, mi tía una señora muy extremada, era mediodía, sabía de la vida, pero me impactó, hoy en día tampoco es tan diferente, que triste no? que no hayamos evolucionado en este tema
petonets
1 mar 2007 | 04:31 PM
Pues también es verdad, Monchi. Por no hablar de los tios que, cual Nuria Bermudez cualquiera, también se prostituyen personal y profesionalmente para salir en la tele, haciendo cualquier gilipollez. Parten ellos/as de que si no sales en la tele, no eres nadie, y prefieren ser putas, putos, al anonimato. Antes muertos que sencillos.
Marta, es muy triste e injusto lo de la prostitutas y yo tampoco sé como no se hace más por evitar esa verdadera esclavitud de tantas mujeres explotadas por hijos de puta que las traen y las llevan, obligadas, a sus esquinas, a los antros de carretera, y todo dios los ve menos los policías..¡¡Joder, que se está esclavizando a personas delante de nuestras narices¡¡
Lo del alcohol, es verdad que desinhibe, pero creo que a la mayoría de la peña, además de desinhibirle, lo que les produce es que les manda la líbido a paseo...A tí te fué bien, fijate..Sabiéndolo tenías que haber pillado una botella de JB, zumbarte la mitad, e ir a buscar al privilegiado que se llevó el "tesorito" y decirle:
"Echa un trago, atontao, que vamos a repetir la operación pero esta vez la batuta la llevo yo, que ya sé de qué va esto"..
1 mar 2007 | 04:36 PM
Bueno, cualquier época tiene su encanto, ¿no?. La pregunta sería si las cosas han cambiado desde entonces a la actualidad. A ti te pidieron el DNI para evitar que hicieras aquello, pero hoy en 2007 ni a las putas se lo piden, más que nada porque ni lo tienen. Legalización o no de la prostitución, me parece lamentable la situación en la que se encuentran ciertas mujeres del gremio. Aún más alarmante es el tráfico de mujeres y niñas a las que tratan como animales. No se si se folla más o menos, pero lo que tengo claro es que ese mundo ha evolucionado para mal. Y ¿quién se atreve a meterle mano?
Saludos.
1 mar 2007 | 04:53 PM
Hola, Alicia, bienvenida. El barrio del Raval es el que más cambios ha experimentado en estos treinta años, algunas calles ni se conocen, han pasado las especuladoras máquinas excavadoras por ellas y no queda ni rastro ni de lo bueno ni de lo malo de aquellos años, y otras, a las que aún no ha dado tiempo a tocar, están en ello, siguen siendo zonas marginales, donde no es bueno perderse por las noches. Lo que es seguro es que, pase lo que pase, nada volverá a ser como entonces, ni creo que alguna vez inspire a alguien a rememorar, con un deje de melancólico, sus bondades porque ya no las hay, y como dice Solounpoco, aquel mundo ha evolucionado para mal, para muy mal, y ha acabado relacionándose totalmente, antes no era así de rotundo, la prostitución, con la enfermedad, el SIDA ha sido determinante, la droga, la delincuencia, la trata de blancas.... Alguien con poder para ello, debería meter también las "excavadoras" en ese submundo, que le está haciendo mucha falta con las nuevas incorporaciones de traficantes de mujeres, violencia y delincuencia salvaje de todos los continentes.
1 mar 2007 | 07:29 PM
Estoy con Marta. Se ha avanzado mucho en la educación, y se nos ha enseñado que el sexo es algo de lo que podemos disfrutar también nosotras (y bien que algunas lo hemos aprendido *;P) , pero queda mucho camino por andar. Aun, por ejemplo, los hombres siguen siendo unos conquistadores y las mujeres unas putas, viviendo sus experiencias de igual manera.
A mí el alcohol también me pone "cariñosa", ejeje
Antes se follaba menos por la cultura, por lo pecaminoso y prohibido que era, por el machismo imperante; hoy no es que se haga mucho más, pero encontramos las excusas en el trabajo, los niños, estoy cansad@ y todos esos ajetreos que se trae la vida moderna. Na, el caso es que no pasamos, ni ayer ni hoy, de estar poco más allá que a dos velas.
Los que parece que se han espabilado son las juventudes bien jóvenes. Me parece alucinante que a la edad que yo jugaba con muñecas ellos vengan a pedir la píldora postcoital (cojones, ya que lo haces, hazlo bien y pon medios. Este es un tema que me pierde, no lo puedo evitar)
Me ha encantado cómo cuentas esta historia, cómo relatas magistralmente aquella época y tus vivencias. Escribes de maravilla.
Muy bueno lo de los codos clavados en el pecho a cambio de dos coca-colas *;)
Un besazo. Y que viva el sexo, ¿no?
2 mar 2007 | 09:17 PM
Lo que siempre me ha llamado la atencion es que de mis amigos españoles todos se quejan de que las españolas nada mas no prestan y que es dificilicimo comerse algo.. es una queja generalizada asi que como dices creo que no es muy diferente hoy en dia a aquellos años.
Beshi :D
6 mar 2007 | 03:26 AM
No sé en Mexico, Sue, pero aquí hubo una época, de la que quedan aún algunos tics, que por la educación católica-machista-dictatorial, a los chicos se les educaba casi adiestrándolos en el acoso de las muchachas, y a las muchachas a que los mantuvieran a raya a toda costa y, por supuesto, se mantuvieran vírgenes hasta el matrimonio.
Unos y otras hicieron lo que pudieron, el ejemplo de los europeos que venían a nuestras playas fué determinante, pero es cierto que había una estrechez mental enfermiza en lo relativo al sexo. Con excepciones, claro, pero generalizada. Era, además, curioso porque los chicas mantenían su "portería" a cero hasta que se casaban y los chicos, que intentaban a toda costa marcar algún "gol", luego, no se casaban con las "goleadas". Para ser la madre de sus hijos las buscaban "inmaculadas"..En fín, una mierda que a mi generación nos tocó soportar por la estrechez mental del dictador y sus curas y educadores...
¿En México no fué así?...
6 mar 2007 | 06:58 PM
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