Seminarios Bajo el "Régimen" ( Y II )
....Las chicas, el mundo, no existian. Por lo que no es extraño que pasaran las cosas que pasaban dentro de aquel recinto.
Aunque antes de lo puramente humano quiero hacer una reflexión de tipo más sociológico:
Por una serie de circunstancias, desde luego ajenas a aquella comunidad religiosa y al entorno político, dictatorial, de la época, aquel grupo social, el de los doscientos chavales, en aquel o en cualquier otro centro similar, era como una especie de laboratorio social, un microclima humano que, por sus circunstancias, degenaraba en una especie ejemplar de socialismo ideal, de democracia perfecta, horrorosas palabras para los prebostes de aquel momento, que trataré de explicar:
El denominador común de aquellos niños de la postguerra que acababan en aquellos internados era la pobreza, de modo que era muy raro que allí acudiera nadie, algún caso había, que no fueran desheredados de la fortuna. Siendo esto así, ninguno partía apriorísticamente con ningún privilegio de clase, todos partían de la nada, nadie era nadie, por no tener no tenían ni los más elementales derechos individuales, el dictador se los había quitado a todo el país, y gozaban todos del mismo interés o la misma indiferencia, por parte de los responsables religiosos de aquel convento seminario. Así que, y salvo los casos de índole "amorosa" que insinuaba antes, en los que algún fraile se enamoraba de alguno de los más guapos adolescentes, los chavales, como abandonados a su suerte en una isla desierta, destacaban y alcanzaban mayores cuotas de liderazgo por sus aptitudes y actitudes, por su entereza o carisma, por su valía personal, o no destacaban. Modelo de sociedad que, yo quiero llamar socialista, desde luego de izquierdas, seguro que natural y puramente democrática y que aquel chico no ha vuelto a contemplar lejos de aquel microclima: Allí se podían dar toda la gama de perfiles de la sociedad exterior: los duros, los pusilánimes, los espabilados que se las arreglaban para tener su propia despensa, las "beatas" que con doce años se creían, y ejercían, todas las patrañas religiosas que les vendían aquellos vendedores de patrañas y se pasaban el día rezando, y los inadaptados, y los tiburones que robaban y extorsionaban a sus compañeros, y los solidarios y buena gente, toda una minirepresentación de la sociedad, de todas las sociedades...Pero era impensable que nadie que no tuviera caracter, valía personal y, desde luego, carisma entre la mayoria de aquella comunidad, que no se los ganara en buena lid, que no consiguiera el respeto del "pueblo", de los buenos y de los duros, de una forma directa y personal, sin las trampas de la democracia actual o de la dictadura de entonces, en las que un partido o un sátrapa te pueden poner a gobernarlo todo a pusilánimes estúpidos como Acebes, o becerros faciosos como Fraga, por ejemplo, allí era imposible que esa clase de individuos gozaran de ninguna clase de liderazgo reconocido. Eso había que ganarselo. Y entonces sí que, el que se lo ganaba, gozaba del reconocimiento, de la entrega, de la consideración respetuosa de la mayoría, de los más dóciles y de los más malos o inadaptados, que todos necesitaban estar bien con el poder a la sombra, ajeno a los frailes, para vivir medianamente tranquilos. Y se establecía, de forma natural, unos liderazgos perfectamente reconocidos por todos que, incluso, algunos de aquellos chicos bendecidos por ese liderazgo natural, hacían de jueces entre las partes litigantes cuando se producía algún desencuentro, y sus "sentencias" eran respetadas y acatadas "religiosamente" sin que los frailes intervinieran ni llegaran a saber.
Aquello era democracia y socialismo en estado puros, porque no había mayores compensaciones que las morales y las decisiones las tomaban los que, de forma no manipulada ni violenta, sino establecida por la naturaleza, ejercían el liderago del grupo, el liderazgo que el grupo les había otorgado de forma natural, liderazgo que, por otra parte, el grupo no se lo entregaba a los más violentos, sino a aquellos de entre los que ejercían mejor camaredería en general, pero que fueran capaces, además, de frenar y mantenre a ralla a esos violentos. La pena es que se trataba sólo de un pequeño laboratorio imposible de exportar al exterior, insignificante, casual, un grano de arena en el desierto. La realidad del mundo, años después, le demostraría al chico que pueden mandar y destacar socialmente los malos, los violentos, sin nadie que lo impida, gente como Bush, gente como Aznar, gente como el banquero Botín, cualquier empleaducho trepa y pelotas y con enchufe, personajes egocéntricos, ruines, megalómanos, sin mayores méritos que ser o estar entre los poderosos en dinero, en influencias, en corrupción, que en aquel seminario sólo hubieran cosechado enemistades, rechazos y el boicot de la mayoría, unos por chulos y engreídos, otros por usureros, belicistas o liantes.
Esto era así todo el tiempo, menos en las épocas en que uno de los frailes se enamoraba de alguno de los más guapos de aquellos adolescentes. Ahí se rompía el equilibrio natural y la natural democracia del microclima conventual degeneraba en dictadura braguetera, casi peor que bananera:
Era normal ver a frailes que besuqueaban, que mordían "cariñosamente" las orejitas de los chicos en el confesionario o "adoptaban" con toda suerte de privilegios a los muchachos que por su belleza imberbe les podían recordar a lindas muchachas. La represión sexual a la que habían sido sometidos aquellos desgraciados era brutal, y establecían con ellos una especie de noviazgo, que si bien los chicos ya lo apercibían entonces, ha sido después, al recordarlo con los años, cuando cayeron en la cuenta de que era así de claro y así de grotesco. No por homosexual, por supuesto, si no por que se trataba de señores de más de treinta años que habían profesado el voto de castidad e inocentes imberbes de trece o catorce años. ¿Inocentes?. Sí, sin duda, pero, en esas temporadas, el mando general lo tomaba el eventual, los eventuales afortunados adolescentes elegidos como "favoritas" que, grandezas del ser humano, conscientes de su ascendencia sobre el pobre cura enamorado, algunos no se cortaban y ejercían el amancebamiento cual soberbia favorita de algún harén y lo manifestaban permitiendose atrevidas e impensables, incluso para los más valientes, licencias de indisciplina y escenas de sadismo y desprecio público con el pobre cura que, si fuera algún otro el que lo hiciera, habría sido duramente castigado, si no expulsado. Algunos de aquellos imberbes, cuando les tocaba, ejercían de favoritas canalizando a través de sus, llamémosles novios, todas las putaditas que se les ocurrieran contra todos los que tuvieran la desgracia de contarse entre sus enemigos en ese momento. Y el pobre diablo del fraile, al fín y al cabo enamorado, lo consentía y ejecutaba sus mayores atropellos contra los enemigos de la "favorita".
El protagonista de esta historia nos ha confesado que no cree que aquellas evidentes relaciones entre niños y curas pasaran de algo más que unas "manitas" y cuatro besos, está seguro que en la mayoría de los casos no pasaba de eso, era mucha su represión sexual para llegar a otros extremos, digamos más profundos, en su relación sin duda sexual con aquellos chicos, que podría calificarse de platónicas, aunque también de grotescas y semipedófilas, pero aquellos pobres curas no hubieran tenido capacidad mental para soportar sin volverse locos relaciones sexuales más intensas y definidas, ni siquiera con personas del sexo contrario. Pero fueron muchos casos para poder hablar de casualidad o de hechos aislados los enamoramientos,affaires y favoritismos, precisamente con los adolescentes más agraciados fisicamente o que más podían recordarles a las chicas que nunca disfrutaron. Algo que pasaba también entre los chicos, entre muchos de ellos, habían hasta "celestinas" encargadas de establecer los lazos indispensables para comenzar el romance, simpre platónico cree el muchacho, aunque eso pudiera considerarse algo normal, dentro de la anormal y reprimida formula de educación a la que estaban siendo sometidos y entendiendo que, en sus devaneos semihomosexuales, sólo estaban ejercitando, a falta del poder hacerlo con chicas, sus incipientes deseos emocionales y canalizando, de la única manera posible en aquel agujero, su sexualidad. Había de todo, pero en los últimos cursos, en el de los chicos de quince a dieciocho años, el ambiente "homo" estaba axfisiantemente presente, demasiado presente para los chicos, como nuestro héroe, que tenían claros planteamientos puramente heteros, que sus opciones, intactas y sin desarrollar, estaban lejos de aquel perverso por injusto, homo por necesidad, pero injusto e inmerecido encierro, de aquel convento. Dicho lo cual, y por si no queda claro en las explicaciones, manifestar que ni entonces ni ahora, el muchacho tuvo nada contra las opciones sexuales distintas de las suyas, pero hay que tener en cuenta que allí se estaba estudiando para cura católico y aquello le chocaba sobremanera y le llegó a producir cierta claustrofobia emocional.
En esas temporadas, y hasta que las favoritas iban siendo "repudiadas", el equilibrio social natural devenía en dictadura, "vendettas" y persecuciones de cualquiera que se pusiera en la línea de tiro, sin importar el peso específico que la victima tuviera en aquella sociedad, algo que se resolvía cuando, repudiado, el pobre adolescente tenía que volver, ya sin sus privilegios, al redil. El pueblo, los demás chicos, los líderes naturales, le juzgaban de alguna forma y le cobraban sus abusos de cuando ejercía el "poder" sometiéndole a las más diversas vejaciones, dependiendo de lo "malo" que hubiera sido cuando gozaba de los favores del poderoso fraile enamorado.
Esa perversión social, clara y contundente y que era perfectamente apreciable a los ojos de aquel chico, ya con quince años, y la "costumbre" educativa, entonces normal pero siempre insoportable, que practicaban algunos de aquellos frailes y que consistía en la represión a hostias , palizas públicas a bofetada limpia, humillantes y escandalosas que, si bien a él apenas le tocó, pero que le podía tocar a cualquiera por cualquier cosa, el muchacho cada vez contemplaba con mayor rebeldía, casi irrefrenable ira, le restan idilio al idílico y bonito recuerdo, por todo lo demás, que el muchacho tiene de aquellos años.
Recuerdos de compañeros, de frailes-
profesores magníficos, pacientes y buenos, de personas queridas y vitales en su formación personal y que llevaría para siempre en su corazón y en la mochila de sus vivencias más felices.
Algún plante ante esa represión, alguna protesta rebelde ante tanto "favoritismo" de bragueta, a modo de " a mí no me toque ni me pegue, expúlseme si quiere pero a mí no me pegue ni me toque como a esos niños que tocais y pegais", dicho con la entereza de un ya fuerte, física y psiquicamente, y curtido y veterano postulante, en el quinto año de su carrera sacerdotal, además de convertirse en un perseguido "delincuente" por algo tan imperdonable como dejarse el cabello a lo "Beatle" y haber organizado un grupo musical de esa guisa, fueron suficientes para caer en desgracia primero, tener constantes enfrentamientos después y ser carne de expulsión por fin, y que se confirmó durante el mes de vacaciones del quinto año en forma de carta..:
"Su hijo, señores, carece de vocación sacerdotal y entendemos que no está llamado por los caminos de la Iglesia. Su indisciplina y mundanales tendencias hacen que esta Comunidad religiosa haya decidido que no siga entre nosotros el próximo curso. Atentamente....."
Esta escueta nota de aquellos frailes se debió cruzar en el correo con otra, no menos escueta, que enviaron sus padres a petición del chico:
"Nuestro hijo, a pesar de nuestros consejos y deseos,ha decidido que no volverá a su Convento el próximo Septiembre. S.S.S.Q.B.S.M. (suyo y seguro servidor que besa su mano....)". Formulismo afectado, aprendido y retórico, con el que los padres del chico pusieron fin a su "vocacional" proyecto de sacerdocio. Amén.

Bienvenido a mi blog, a mi casa, que es la tuya. Aquí iré poniendo cosas que me gusten de las que vea por ahí, o "vomitando" lo que a mí me salga de las tripas, o de las meninges, como le sale a esa simpática calabaza, y que no tiene que ser necesariamente ofensivo....
10 comentarios
Interesante historia y muy bien contada.
26 nov 2006 | 02:42 PM
Gracias, Enmascarado. Viniendo de alguien que escribe como los ángeles, ese elogio me ha llegado al alma.
Un abrazo.
26 nov 2006 | 03:07 PM
Estuvimos, que yo sepa, en los mismos seminarios pero tu escrito no refleja, en absoluto, la realidad de lo que vivimos. Es mas, tu post define lo que tu te imaginas que fué aquello pero desde el punto de vista de hoy y sin un mínimo fundamento histórico, simplificas lo que quieres (como siempre) y magnificas lo que te interesa resaltar.
Como yo estuve allí tengo la autoridad moral decontradecirte en todo lo que dices.
Un Abrazo desde Puertollano, el pueblo mas importante de Europa despues de LLerena.
28 nov 2006 | 01:47 PM
Normalmente me mosquearía con tu comentario, sobretodo con ese tajante " de contradecirte en todo lo que dices"... pero no lo voy a hacer.
Y no es por que seas mi hermano querido y eso te da cierta bula. Ni siquiera porque, y como sería muy fácil de argumentar, los recuerdos de cada uno son personales e intransferibles, naturalmente subjetivos, por lo que es muy difícil que tus recuerdos desmonten los míos, ya que los tuyos son tuyos y los mios son míos, sobretodo cuando hablamos de juicios de valor, como es casi la totalidad de este artículo. Tu valoras con tu tabla de valorar, la tuya, y yo con mi tabla de valorar, la mía. Incluso, viviendo prácticamente lo mismo, que no es el caso, tus recuerdos pueden ser radicalmente distintos a los míos. Allí, en aquellos seminarios, había muchos frentes: Tú, que yo recuerde, estabas siempre liado en el frente de aprovisionamiento de la propia despensa, de "sisar" en la despensa general. Quizás eso te hace verlo todo desde otra perspectiva, digamos, más de estómago para abajo, donde ya sólo quedan el culo y las piernas, que de estómago para arriba, donde están las salas de máquinas del corazón y el cerebro.
Por abundar un poco: Tú estuviste tres años, yo estuve cinco. Tú dejaste aquello a los inocentes trece años(más o menos, no quiero que por tan poca cosa vuelvas a emplear el tippex), yo lo dejé a los, bastante menos inocentes, quince largos años. A tí, por lo que veo, no te mordió ningún fraile la orejita en el confesionario, a mí si me la mordió. Coincidimos un año, sólo un año, y los actores en Galicia, cuando yo llegué a los dos años de haber estado tú, eran totalmente distintos, desde el padre maestro a la mayoría del profesorado. También el padre superior. También los chicos. Lo que yo viví no lo viviste tú, yo tampoco lo que tú viviste, y no tienes derecho a decir que miento. Sobretodo porque no lo sabes. Eres muy audaz y desconsiderado negándome la mayor sin ningún tipo de argumento que llevarte a la boca, sólo que yo "simplifico" y "magnifico". ¿Yo? ¿Soy yo el miembro de la familia que simplifica y magnifica más de todos, incluyendote a tí?. Igual si lo soy y no soy consciente, pues tendemos a ser muy generosos con nosotros mismos, y yo no me veo así. Muchos menos a mis cincuenta y cuatro años cumplidos. Sin embargo, a tí si que te observo aún, como toda la vida, dando "órdagos" a la mayor muchas veces sin llevar ni "parejas" de cincos (No te preocupes, no me voy a poner a explicarte mis, por otra parte, cortos conocimientos del mus, porque seguramente, y sin haber jugado una partida en tu vida, me saldrías diciendo que con una pareja de cincos se puede uno pasar la vida dando órdagos a la mayor, que el que no lo vea así, yo por ejemplo, es tonto, miente, está equivocado o simplifica.
Y por eso no me enfado: Porque no hay caso, porque tiene que haber algo que se me escapa y que, en la distancia me cuesta comprender, algo que hace que abras un blog, yo diría que ilusionado, disfrutando, cuentes alguna historia, a la que yo nunca puse el menor reparo ni puntualización, lo cierrras. Participas en este mío con asiduidad, algo que me gustaba y me gusta, dejas de participar...Y en este artículo, y fijaté que lo sabía, (ya son muchos años), vuelves a comentar para volver a puntualizar lo que yo escribo, para volver a acusarme de simplificar y magnificar a discreción. No a hacer un comentario generoso y enriquecedor como los que a tí te comentábamos cuando escribías, sin puntualízar, sin criticar ni el estilo, ni el fondo ni la forma , si no a insinuar que miento o que "magnifico" o que "simplifico como siempre" o que escribo por "revelación", hasta querer corregirme mis propios recuerdos. (Como si eso fuera posible. Como si fuera necesario por rigor histórico. Como si yo sometira mis artículos a la crítica histórica de nadie. Como si tú fueras mi crítico histórico de cabecera. Como si tuvieras la misión de velar por el rigor de mis recuerdos que, espero que esto no me lo niegues, tengo derecho a expresarlos como me salga de las meninges).
Claro, es muy difícil decirte todo esto (y más que se me ocurre y que no digo), pretendiendo además que no sirva para que nos enfademos, que no te sirva para que dejes de venir a comentar, que estas gilipolleces sirvan para que tú y yo nos enfademos. Menuda gilipollez haríamos si fuera así.
Por eso, cuando estaba a punto de enfadarme por tu evidente desconsideración hacia mí y hacia lo que escribo, he decidido que no lo voy a hacer. No sin saber qué coño es lo que te pasa. No sin que me digas qué es lo que te hace creer que tienes esa autoridad moral para ser tan poco generoso conmigo, al menos con mis recuerdos personales, incluso con la "simplificación", o no, de mis planteamientos, incluso con la "magnificación", o no, de lo que a mi me salga de la polla, o no, magnificar. Por devolverte un pequeño porcentaje de la desconsideración que has tenido conmigo, alguna autoridad moral tendrñé yo también, o si no me la adjudico, como tú, ahí va este otra simplificación: Para simplista, la mayor parte del tiempo, tú, y para magnificador de las cosas sin necesidad, también tú.
Joder, que hace cuarenta años (o treinta y seis, para ser exactos, que apenas nos hemos visto cuatro veces, y ya crees que me conoces de la hostia. Y que no he evolucionado sobre el concepto, evidentemente y por lo que dices, negativo, que tenías sobre mí, la última vez que vivimos juntos, hace ya todos esos años.
Como sigo sin estar enfadado, un abrazo desde la Catalunya "amontillada" y "acharnegada", zona casi tan importante en Europa, ahora ya sí, como Puertollano o Llerena.
28 nov 2006 | 06:39 PM
Siento una enorme decepción por no haberte cabreado, ya que era mi objetivo.
Se que si te has cabreado por la extensión del post y porque has repetido muchas veces que no te has enfadado pero al fin y al cabo te he dado motivos para que hagas lo que mas te gusta, escribir visceralmente.
Sigues simplificando mis "tres cortos años" cuando dices que yo me dediqué con exlusividad a "sisar en la despensa"
cosa que podria cabrearme pero tu también tienes "bula".
No se ajusta a la verdad lo que dices nos llevaron para conseguir unos estudios etc. etc.
Yo llegué cuando quise y me fuí cuando quise.
En cuanto a tus cinco años y mis tres o a tus largos quince años y a mis cortos trece habria que hablar largo y tendido.
Referente a que yo no te conozco ni a ti ni a tu evolución o evoluciones, si no te conozco yo no te conoces ni tu mismo.
Dejas entrever en tu escrito que te callas muchas cosas. Te animo a que las digas sobre todo en internet que no se va a enterar nadie.
¿Te gustaría que yo resumiese tu estancia en el seminario, como tu has hecho, en una frase?
Te vas a quedar con la gana y no por falta de adjetivos ni de ingenio.
Yo es que también soy visceral, mas veces de las que yo quisiera pero con mi familia y menos en internet nunca lo he manifestado.
Contestando a una pregunta que te hacias en el post de ! Bono Majete ¡ refiriendote a que no explicabas el tirón que tenia en la meseta etc.
Es muy simple por aquí lo hemos votado por que era el candidato del Partido Socialista Obrero Español y solo por ESO. No por ser catolico, Judio o musulman ni porque le huela el culo a incienso.
Toda la puta vida me has cabreado y ahora me vienes con cuentos chinos rebozados de harina literaria.
Ya que me he lanzado te diré que esas pequeñas simplificaciones tuyas y en un estúpido arrebato fué lo que me llevó a borrar todo mi blog y sin copia. Vamos que me quité las gafas, ya sabes.
De todas maneras , te quiero mucho y deso que nos cabremos muchos años.
Desde el mundo de la ignorancia, en Puertollano, en la meseta sur, En Castilla La Mancha "sin BONIficación pero con un par de huevos y un palo
"El sisón de los Frailes" (Nombre torero)
29 nov 2006 | 07:32 PM
Ya te contestaré, Sisón, que lo había hecho extensa y brillantemente, como siempre que me pongo a "enharinar" literariamente las cosas, y se ha borrado todo al darle al enter, mecagoenlaputacocteleraysusmuertos.....Me ha dao una rabia¡¡¡¡¡.
Ahora, ya, no me queda fuelle para repetirlo todo.
29 nov 2006 | 11:11 PM
Lo que insinuaba que me callaba, que nunca son los elogios a mis hermanos, eran ésa serie de cosas, las causas de esas cosas, que hacen que mi hermano, es un "poné", se enfade conmigo porque yo he dicho que no me gusta Bono y que no sé lo que le ven en la meseta para votarlo. Después de escribir ese comentario, y sólo después, pensé que podrías enfadarte (ahora entiendo lo de "el mundo de la ignorancia" que pusiste en tu blog cuando lo cerraste en esas fechas)por un puto comentario mío sobre el caradura de Bono, sólo porque ha sido el Presidente de tu Comunidad Autónoma, con las que me unen tremendos lazos personales, entre otros que es la residencia de mi padre y mis hermanos y donde crecí. Quiero decir que nadie tiene por qué defender a Castilla La Mancha de mí y Bono no es Castilla La Mancha. Cuando yo decía "meseta" estaba pensando más en la mesetaria dirección del PSOE en Madrid, que teniendo una serie de estudios y encuestas sobre quien sería el candidato socialista idóneo en Madrid, lo pusieron como primera opción, por las encuestas a los mesetarios madrileños, dando lugar al numerito que luego montaría Bono en plan ególatra, megalómano y folklórica despechada porque en el Congreso Socialista no le habían nombrado "la má mejó". En absoluto pensaba en la gente de Castilla La Mancha que le votaba, que siempre he pensado, como pasa en Catalunya, que ya pueden pintarlos de verde, pero esos votos son del PSOE, casi todos de Felipe, no de Bono ni del PSC, como dicen los interesados.
Pero en el fondo del todo, y es chunguillo tenerlo que explicar, como los chistes, que en honor a la libertad de expresión y al respeto, entre otras cosas, nadie puede someter a nadie, menos un hermano a otro, al chantaje moral de mantener en el alero temas tabues con los que enfadarse, dejar hasta de llamarle, si el otro comete la osadía de hablar de algo de lo que no le gusta. Eso no te lo puedo conceder ni a tí. Es innegociable. Yo opino lo que opino y lo digo, tu haz lo propio, que prometo respetarlo. Siempre dentro de unas formas de respeto, si puede ser de cariño. Si tú me dice "Jose, yo no tengo esa opinión de los seminarios en los que estuvimos" o "de Bono", así, zin acritú, pues nos intercambiamos nuestras anécdotas y nuestros puntos de vista tranquilamente, pero si me haces una agria enmienda a la totalidad o te "quitas las gafas, cierras tu blog, dejas de comentar en el mío y dejas de llamarme, qué quieres que te diga, eso ya se ha pringado de mala leche, yo no tengo la culpa y ya no mola. Y me lo callaba. Me imaginé que te pasaba algo, y me imaginé que era eso lo que te pasaba, se lo comenté a Maite y ella, que tiene en gran estima tu criterio, me decía que era imposible, que ya estaba yo con mis manías persecutorias, que lo que yo dije de Bono no podía mosquear a Isidro, mucho menos que cerrara su blog por eso. Aún no se lo cree. Yo sí, porque te conozco Y SIMPIFICAS MUCHO Y MAGNIFICAS MÁS...(jajaja¡¡)..Si señor, eres tú el simplificador- magnificador, y al acusarme a mí de eso has caído en la conocida perversión mental, la Eloisa podría abundar más en el tema como psicóloga, de atribuir a los demás, y darlos por evidentes, aspectos de nuestra propia personalidad que no nos gustan.
Luego sigo, que ahora no puedo y, además, temo que me pase lo que ayer y se me vaya todo a tomar por culo....Pero tengo cosas en el tintero sobre tu comentario y no quiero dejarlas de contestar..
30 nov 2006 | 04:35 PM
Y vuelve la burra al trigo....
Querido Isidro: En ningún momento he dicho que nosotros dos fueramos de aquellos niños a los que sus padres mandaron al seminario simplemente para que estudiaran. Hablaba en general. Nosotros habíamos tenido desde pequeños una estrecha relación con los mercedarios y vino casi rodado que acabáramos en sus internados. Pero, la verdad, vocación sacerdotal, vocación sacerdotal, lo que se dice vocación sacerdotal, no sé tú, pero yo, a los nueve años, no recuerdo tener mucha. Tampoco creo que ningún niño a esa edad, como no sea a través de la coacción y la manipulación, sepa muy bien, ni siquiera creo que se deba tener en cuenta, si quiere ser cura o mediopensionista. Eso sí, creo que fuí de buen grado, seguramente insistí para ir, después de haber visto que tú fuiste. Ya he dicho también que me alegro muy mucho de haber estado allí.
Y lo de que tú, a los trece años, seguramente eras más espabilado y menos inocente que yo a los quince, eso sí que tiene enjundia y fundamento. Es lo que tiene tener una buena cabeza (jajaja¡), y haber sido dotado por los dioses de ciencia, sabiduría y sagacidad extraordinarias, mucho más que a mí, donde va a parar. De sobras para darte mucha más cuenta de la situación en el seminario en tres años que yo en cinco y te sobra aún para, cuarenta años después, hacerme una enmienda a la totalidad de mis recuerdos porque no coinciden con los tuyos. Es lo que tiene ser tan sagaz, tan sabio...y tan cabezón.
Por último, para intentar, asumiendo tus enmiendas, ser más riguroso con los hechos y las personas, declaro: En aquel colegio había bastantes curas potencialmente pederastas ( en aquel colegio y en medio mundo, cosas de la represión sexual), podría hacerte una lista aunque no recuerdo los nombres, pero también había muchos, la mayoría, que no lo eran. En aquel colegio, la falta de contactos con las niñas, estaba haciendo florecer, sobretodo a partir de los quince, dieciseis años, una enorme cantidad de niños que, sin oportunidad de iniciación al sexo con chicas, hacían sus pinitos con gente de su propio sexo; pero una gran mayoría, o se dedicaban a sisar en las despensas, o a jugar a todo lo que fuera perseguir una pelota, como fué mi caso o, sencillamente, no despertaron a ese frente sexual y se conformaron con las pajillas (que luego era traumático tenerlas que confesar porque el cura quería saber todos y cada uno de los tiempos de la paja), hasta que no salieron de allí, que, salir, salieron la inmensa mayoría antes de los veinte años: De mi curso sólo cantó misa un chico, el "Pato", el que está a mi lado en la foto que he puesto del ensayo del coro, y éramos más de sesenta.
Aclarados esos detalles, que creía que quedaban claros en mi torpe artículo sobre la cosa, ¿Qué queda del propio artículo que sea mentira para que alguien le haga a uno una agria, luego hemos suavizado los dos, pero de principios una agria enmienda a la totalidad?....
Tal vez sea la misma intransigencia que con lo de Bono: Tenías idealizado el colegio (yo también, a pesar de todo), tenías idealizado a Bono (yo no, qué le vamos a hacer) y te repatea las tripas que yo, un hermano infinitamente menos espabilado que tú, viene poniendo nubes en el precioso firmamento de tus, tuyos, políticos ideales, recuerdos ideales. Díme tú a mí qué es lo que tengo que pensar viendo que, claramente, eres más generoso con Bono y los mercedarios que conmigo....
Está bien eso de las peleas, que sigamos peleando muchos años más, yo también te quiero, tal y cual, pero espero que quede claro de hoy para siempre que el más superficial en sus juicios de valor, el menos generoso de los dos para con su hermano casi mellizo, y el más grandielocuente, o si lo prefieres magnificador, según te rote por los cojones, eres tú. Podía ser de otra manera, pero es así, igual que también tienes más cabeza.
Muchos besos y abrazos, querido. (A eso no me vas a ganar).
1 dic 2006 | 04:25 PM
Vale, Acepto pulpo como animal de compañia.
Retiro la enmienda a la totalidad.
Y ahora voy a ver de que manera recupero mi blog.
2 dic 2006 | 12:57 PM
Eso, recupéralo...Te debes a nosotros, tu público...¡¡y no te quites más las gafas¡¡¡
PS.-Estoy descubriendo que es verdad que medio enfadado, o enfadado de verdad escribo con más ganas y concentración, incluso con menos faltas de ortografía. El reconocimiento de ese detalle no quiere ser una invitación a ningún tocapelotas de la Fuente Agria, Puertollano, Castilla La Mancha...tampoco de Fernando Poo o Rio Muni, para que me toque los susodichos, ni siquiera con la encomiable intención de sacarme lo "mehó de mí mihmo".
2 dic 2006 | 04:06 PM
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