La Coctelera

Mamporrero

La única verdad irrefutable es que no hay verdades irrefutables.

"El miajón de los castúos."

No puedo dejar que pase más tiempo sin colocar aquí alguna cosa del poeta extremeño Luis Chamizo,cuyas poesías en "castúo",una especie de dialecto de la región, nos recitaban de memoria mi padre y mi madre a todos los hermanos, que las oíamos a veces complacidos y otras con ése fastidio estúpido adolescente del que ellos no hacían ni caso, pero que a todos se nos han quedado grabadas en el disco duro del alma, sección "Cosas Importantes De La Vida"", carpeta "Emociones". La que pongo, "La nacencia", todavía es capaz de recitarla mi padre, a los 87 años, de carrerilla, con un emocionado brillo en los ojos y sin respirar. Tal vez sea porque a José Vera Valencia, mi padre, se le murió su primera mujer, y el hijo que estaba naciendo, en un difícil parto pueblerino y sin medios, allá por el mil novecientos cuarenta y tantos. Va por mi viejo:

LA NACENCIA

I
Bruñó los recios nubarrones pardos
la luz del sol que s´agachó en un cerro,
y las artas cogollas de los árboles
d´un coló de naranjas se tiñeron.

A bocanás el aire nos traía
los ruídos d´alla lejos
y el toque d´oración de las campanas
de l´iglesia del pueblo.

Ibamos dambos juntos, en la burra,
por el camino nuevo,
mi mujé mu malita,
suspirando y gimiendo.

Bandás de gorriatos montesinos
volaban, chirriando por el cielo,
y volaban pál sol qu´en los canchales
daba relumbres d´espejuelos.

Los grillos y las ranas
cantaban a lo lejos,
y cantaban tamién los colorines
sobre las jaras y los brezos,
y roändo, roändo, de las sierras
llegaba el dolondón de los cencerros.

¡Qué tarde más bonita!
Qu´anochecer más güeno!
¡Qué tarde más alegre
si juéramos contentos!...
- No pué ser más- me ijo- vaite, vaite
con la burra pal pueblo,
y güervete de prisa con la agüela,
la comadre o el méico...

Y bajó de la burra poco a poco,
s´arrellenó en el suelo,
juntó las manos y miró p´arriba,
pa los bruñios nubarrones recios.

¡Dirme, dejagla sola,
dejagla yo a ella sola com´un perro,
en metá de la jesa,
una legua del pueblo...
eso no! De la rama
d´arriba d´un guapero,
con sus ojos roendos
nos miraba un mochuelo,
un mochuelo con ojos vedriaos
como los ojos de los muertos...
¡No tengo juerzas pa dejagla sola;
pero yo de qué sirvo si me queo!

La burra, que rroía los tomillos
floridos del lindero
carcaba las moscas con el rabo;
y dejaba el careo,
levantaba el jocico, me miraba
y seguía royendo.
¡Qué pensará la burra
si es que tienen las burras pensamientos!

Me juí junt´a mi Juana,
me jinqué de roillas en el suelo,
jice por recordá las oraciones
que m´enseñaron cuando nuevo.
No tenía pacencia
p´hacé memoria de los rezos...
¡Quién podrá socorrregla si me voy!
¡Quién va po la comadre si me queo!

Aturdio del tó gorví los ojos
pa los ojos reondos del mochuelo;
y aquellos ojos verdes,
tan grandes, tan abiertos,
qu´otras veces a mí me dieron risa,
hora me daban mieo.
¡Qué mirarán tan fijos
los ojos del mochuelo!

No cantaban las ranas,
los grillos no cantaban a lo lejos,
las bocanás del aire s´aplacaron,
s´asomaron la luna y el lucero,
no llegaba, roändo, de las sierras
el dolondón de los cencerros...
¡Daba tanta quietú mucha congoja!
¡Daba yo no sé qué tanto silencio!

M´arrimé más pa ella;
l´abrasaba el aliento,
le temblaban las manos,
tiritaba su cuerpo...
y a la lus de la luna eran sus ojos
más grandes y más negros.

Yo sentí que los míos chorreaban
lagrimones de fuego.
Uno cayó roändo,
y, prendío d´un pelo,
en metá de su frente
se queó reluciendo.
¡Que bonita y que güena,
quién pudiera sé méico!

Señó, tú que lo sabes
lo mucho que la quiero.
Tú que sabes qu´estamos bien casaos,
Señó, tú qu´eres güeno;
tú que jaces que broten las simientes
qu´echamos en el suelo;
tú que jaces que granen las espigas,
cuando llega su tiempo;
tú que jaces que paran las ovejas,
sin comadres, ni méicos...
¿por qué, Señó, se va morí mi Juana,
con lo que yo la quiero,
siendo yo tan honrao
y siendo tú tan güeno?...

¡Ay! qué noche más larga
de tanto sufrimiento;
¡qué cosas pasarían
que decilas no pueo!
Jizo Dios un milagro;
¡no podía por menos!

II
toito lleno de tierra
le levanté del suelo,
le miré mu despacio, mu despacio,
con una miaja de respeto.
Era un hijo, ¡mi hijo!,
hijo dambos, hijo nuestro...
Ella me le pedía
con los brazos abiertos,
¡Qué bonita qu´estaba
llorando y sonriyendo!

Venía clareando;
s´oían a lo lejos
las risotás de los pastores
y el dolondón de los cencerros.
Besé a la madre y le quité mi hijo;
salí con él corriendo,
y en un regacho d´agua clara
le lavé tó su cuerpo.
Me sentí más honrao,
más cristiano, más güeno,
bautizando a mi hijo como el cura
bautiza los muchachos en el pueblo.

Tié que ser campusino,
tié que ser de los nuestros,
que por algo nació baj´una encina
del camino nuevo.

Icen que la nacencia es una cosa
que miran los señores en el pueblo;
pos pa mí que mi hijo
la tié mejor que ellos,
que Dios jizo en presona con mi Juana
de comadre y de méico.

Asina que nació besó la tierra,
que, agraecía, se pegó a su cuerpo;
y jue la mesma luna
quien le pagó aquel beso...
¡Qué saben d´estas cosas
los señores aquellos!

Dos salimos del chozo,
tres golvimos al pueblo.
Jizo dios un milagro en el camino;
¡no podía por menos!

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8 comentarios

  1. chocho

    No me extraña que te haya hecho llorar. Es muy emocionante y más a de serlo recordar a la madre de uno recitándola, ahora que ya no lo hará más. Harías bien de grabar a tu padre recitando aunque solo fuera un fragmento de la poesía. Besos.

  2. José Antonio

    Sí, tendría que grabar a mi padre recitando "La nacencia" o alguna otra, creo que incluso se puede registrar y guardar el archivo en este blog. Sería un puntazo.
    Ya intenté que escribiera, y algo hizo, una especie de curriculum vitae, pero se cansó y me dejó poco más de un par de páginas de unas letras apenas legibles. Yo quería sacarle lo máximo que recordara de su gente, de la familia, para comenzar una especie de historia de la saga y continuarla con lo que yo ya conozco, pero me temo que dispongo de poco material para hacer realidad aquella idea.
    Gracias por la idea, Chocho. Le diré a mis hermanas que intenten grabarla de alguna forma. Por cierto.. ¡¡bonito nick!!

  3. josep-ra

    hola, soy jose ramon, tu hijo. Yo tambien hace tiempo que quiero hacer un arbol genealogico pero si tu tienes pocos datos imaginate yo que los datos solo me llegan hasta Don Jose Vera Valencia, mi abuelo. Tampoco es que haya profundizado mas pero bueno

  4. chocho otra vez

    Es que a mi no me parece que sea la mejor forma de conseguir datos hacer que tu padre escriba lo que recuerde. La mejor manera es hablar con él y grabar la conversación o bien, anotar lo que vaya diciendo. Una cosa es hablar, divagar, recordar, aunque sea repitiendose, y otra escribir que, inevitablemente, te lleva a querer ordenar el pensamiento y a intentar hacer lo mejor posible algo que no tienes por la mano, lo que va en detrimento del fondo de la cuestión: la historia que queremos conocer.
    En cuanto al nick, me lo ha puesto un novio... me alegra que te guste.

  5. asperus

    Me dirijo a ti " Rex Cabestrorum " para ofrecerte todos los datos que yo pudiera conseguir.
    Algunos mas tengo que JR, y muchas ganas de dartelos.
    Ese especie de dialecto, como tu llamas al " castuo" no es ni mas ni menos que la adaptacion al castellano de las lenguas que existieron en Extremadura desde los tartesios, pasando por iberos, celtiberos, alanos, romanos, visigodos y musulmanes, amen de los reinos de Leon y de Castilla,Amen.
    ME GUSTA MUCHO TU BLOG.

  6. José Antonio

    Muy bien, cabezón¡¡.Veo que estás puesto en el tema de los orígenes extremeños en general y parece que sabes cosas también de los nuestros en particular.Así que si tienes datos de quienes fueron nuestros bisabuelos, tatarabuelos y resto de familia, con las anécdotas y efemérides que procedan, te agradecería que me los pasaras a través de este blog o por correo. A cambio y para pagártelo de alguna forma, tanto si elaboramos una historia familiar con píes y cabeza José Ramón o yo, en el apartado que se refiera a tí, diremos que eres poseedor de una espesa y rubia cabellera y que nunca has sido nada parecido a un cabestro cascarrabias.
    Un besazo. Me alegra que te guste este rinconcillo. La verdad es que a mí me está resultando muy emotivo y me está gustando verlo crecer con imprescindibles aportaciones como las tuyas.

  7. asperus

    ¿HAN LLEGADO BIEN LOS HONGOS?

  8. José Antonio

    Los hongos bien, gracias a dios. Lo malo es volver a trabajar..Ya es que ni sabía hacer un café...Por fín, a mis 53 años ya sé para lo que tengo vocación, que nunca lo había sabido: ¡¡¡PARA JUBILADO¡¡¡

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