Jubilaciones de 80 millones de euros, o...violan a la niña y, encima, se limpian el rabo en la cortina.
¿Quién no está cabreado con los bancos, con el papel que están haciendo esos malditos usureros en ésta ya larga crisis?...Ellos, los bancos, han sido los principales causantes de la actual situación, aquí y en todo el mundo, ellos son los que ahora no mueven un dedo, o si lo mueven lo hacen de forma aún más usurera, insensible e insolidaria.
Los bancos están actualmente poniendo, en los pocos créditos que dan, intereses muy por encima del valor real del dinero, pescando en río revuelto ganancias fraudulentas y, como a la derecha española, a los bancos se la suda el euribor y la situación del mundo y del país, a todos ellos les va de coña también ahora, se la trae al pairo que sus potenciales clientes, que deberíamos tener muy en cuenta lo que están haciendo y hacérselo pagar, lo estén pasando mal. Ellos te siguen metiendo comisiones por aquí, más intereses por allá, ahora no le dan el ridículo crédito al pequeño empresario que se asfixia sin liquidez, luego convierten en créditos personales sus viejas cuentas de negocio, mucho más soportables, no apuestan nada, mucho menos arriesgan, por los emprendedores, que se jodan junto a los socialistas que los gobiernan...Se aseguran en fín, sin que nadie lo remedie, valiente gobierno socialista que tenemos (y te lo digo yo, viejo militante socialista con la cuota del carnet al día), que en la masacre infernal de esta crisis nada les salpique y, ya lo estamos viendo, y van a salir incluso fortalecidos de las desgracias ajenas.
Qué cojones estamos esperando para darles su merecido a estos hijos de perra? ¿Vamos a seguir soportando mansamente a esos criminales usureros?
Mientras lo pensamos, pongo aquí un artículo de Millás, siempre dando en el clavo el maestro Juan José Millás, que hace una reflexión brillante, es cierto, impecable, pero que si la pongo, y él me perdonará el uso que hago de ella, no es para alabar lo que dice y como lo dice, que también, sino para resaltar que, estando intelectualmente tan clara la responsabilidad de lo que nos está pasando, lo más que hacemos es denunciar con virguerías dialécticas y quejas educadísimas, a los hijos de puta que están literalmente violando a la niña (al país, a nuestras empresas) y, encima, se nos están limpiando el rabo en la cortina (un ejecutivo del BBVA se acaba de prejubilar con 80 millones de euros). A ver si no es para quemarles el chiringuito.
80 Millones (El País, 19 de Febrero de 2010. Juan José Millás
Tras abrirnos paso a machetazos por el interior de una selva de palabras a la que no llegaba ni la luz del sol, nos ha parecido entender que la solución a la crisis pasa por hacer recuento de cuanto poseemos (nuestro salario, nuestro paro, nuestra jubilación, nuestro piso, nuestro coche, nuestra Seguridad Social, nuestros ahorros), para valorarlo a la baja. Como no es posible devaluar la moneda, será preciso devaluar todo lo demás, incluida la autoestima. Donde creíamos que teníamos cien, deberemos aceptar que tenemos setenta. Quienes medían 1,80, tendrán que conformarse con 1,50. Quienes comían en restaurantes de cuarenta lo harán hasta nueva orden en tascas de diez. Y así de forma sucesiva hasta regresar al tamaño anterior, del que quizá, como de nuestro pueblo, no deberíamos haber salido. Pero no todo disminuirá. Si usted debía mil más los intereses, continuará debiendo mil más los intereses (deuda a la que tendrá que añadir los intereses de los intereses). Parecería lógico que si su piso vale ahora un 20% menos que cuando lo compró, la hipoteca se redujera en un porcentaje similar. Pero no intente usted introducir la lógica donde impera la explotación.
No nos engañemos, pues. Debajo de todos esos discursos enmarañados sólo late una pregunta: ¿a quién empobrecer para recuperar nuestro tamaño verdadero? ¿A quién recortar las piernas, los salarios, las pensiones, las medicinas, la enseñanza? Se trata, como ven, y por muchas palabras que se coloquen sobre el asunto, de una decisión ideológica. En este país hay mucho, muchísimo dinero, ya que la acumulación de capital fue obscena durante los años de la burbuja. Pero está concentrado en unas pocas manos. Déjense de discursos y digan cuánto van a poner de su bolsillo, en este duro regreso a la realidad, esos señores que se jubilan con 80 millones de euros.

Las dos fotografías que ilustran este artículo las he sacado de un blog "Msr Badajoz" en donde unos chavales reivindican con sus acciones de protesta en las entidades bancarias de su ciudad, Badajoz, una banca pública de una "pública" vez. Estoy con vosotros, chavales.
En una reciente entrevista de "el Follonero" con José Barrionuevo, el que fuera ministro de Interior con Felipe González en una época muy difícil y complicada, éste aseguraba que llegó un momento, entre el 1.993 y 1.996, año en que ganó Aznar las elecciones después de haberlas perdido dos veces, que, dice Barrionuevo, el equipo de gobierno y la ejecutiva socialista, entre ellos, hablaban claramente de que lo mejor sería que ganara la derecha de un puta vez, antes de que todo, economía, instituciones, estado, saltaran por los aires.




Bienvenido a mi blog, a mi casa, que es la tuya. Aquí iré poniendo cosas que me gusten de las que vea por ahí, o "vomitando" lo que a mí me salga de las tripas, o de las meninges, como le sale a esa simpática calabaza, y que no tiene que ser necesariamente ofensivo....