Mola La Mola..(De la serie "Excursioncitas Rompepiernas"..)
Hoy hemos estado de excursión. Pero no una mariconadita de excursión de la señorita Pepis, de esas de caminar un poquitín por rutitas amables y llanas. No. De esas hacemos casi cada semana. Hoy hemos subido a La Mola, en el Parque natural Sant Llorens de Munt i l'Obac (entre Terrassa, Sant Llorens de Munt y Matadepera), aunque, la majestuosa inmensidad y altura de esa montaña (1.105 metros), a cuya cima nos ha costado un huevo acceder, al menos a Maite y a mí, hace que trascienda su emplazamiento para convertirse en un referente geográfico, además de histórico, de "la Catalunya catalana", al contemplarse desde su privilegiada cima, además de las dos comarcas del Vallés, el Occidental y el Oriental, las del Barcelonés, cosas del Tarragonés, El Bages, el Solsonés y, ojo al dato, según para donde mires puedes estar viendo la impresionante montaña de Montserrat, giras la vista y ves Los Pirineos, media vuelta y ves el macizo del Montseny, el mar y, en los días claros, hoy no lo era.... se ve la mismísima Mallorca!!!. O sea, que habiendo montañas más altas en Catalunya, sobretodo en el Pirineo, en pocas como en ésta se tiene la privilegiada panorámica que hemos tenido hoy en La Mola, así llamada popularmente la cima, con monasterio incluído, de la preciosa montaña.
Maite, con el Pirineo detrás, a más de 200 kilómetros, estudia detenidamente las distintas panorámincas que ofrece la Mola.
Preciosa y dura de pelar la dichosa Mola. Valga el dato de que, desde donde se pueden dejar los coches hasta arrriba, los del restaurante que hay en el Monasterio se ha de proveer con burros de carga. No hay otra forma. Bueno, sí, en helicóptero. Hemos estado en sitios más altos pero a ninguno nos ha costado subir como a la Mola. Es un rompepiernas sólo para caminantes iniciados y entrenados o locos incautos como nosotros.
Eso sí. La gente con la que hemos ido (Carlos, Jaume, Joan, José Luis, Antonio, Pedro, Adrián, Fernando, Sebastián, Judith, Carla, Tony y el pequeñajo Alex, hijo de Carlos, que de forma insultante con sus cuatro años subía mejor que todos nosotros, y el peaso de almuezo que nos hemos pegado (bueno, unas girgolas y unas alcachofitas a la brasa con las chuletitas de cordero de rigor, con ese vinillo de pagés que se te pega en el riñón y te aguanta una semana), junto con la animada, alegre charla, esa alegría que sólo se manifiesta en las grandes ocasiones de comunión amistosa, han hecho que nos lo hayamos pasado de puta madre y nos hayamos quedado con ganas de repetir....(De aquí a un par... o cuatro años...)
Gracias a esa colla de gente guapa por invitarnos. Nos lo hemos pasado genial....Las piernas y sus agujetas bien, gracias.
Cabrones. Añado...

Bienvenido a mi blog, a mi casa, que es la tuya. Aquí iré poniendo cosas que me gusten de las que vea por ahí, o "vomitando" lo que a mí me salga de las tripas, o de las meninges, como le sale a esa simpática calabaza, y que no tiene que ser necesariamente ofensivo....